(BUENOS AIRES).- “Creemos cada vez más que este podría ser nuestro trofeo”, dijo Pedro Emanuel después de que Vasco da Gama venciera 1-0 a Boca en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, disputada en La Bombonera. La derrota dejó al equipo brasileño en ventaja para la revancha. Para el DT portugués, la victoria como visitante fue más que una diferencia en el marcador: confirmó la personalidad de sus jugadores en uno de los escenarios más exigentes del continente.
Adson abrió el marcador con un cabezazo y adelantó al conjunto brasileño. En el segundo tiempo, la expulsión de Andrés Gómez obligó a Vasco a modificar sus planes: jugó con diez futbolistas durante buena parte del complemento y tuvo que replegarse. Boca fue en busca del empate hasta el final, mientras los visitantes trabajaron para sostener la diferencia en un tramo que puso a prueba su resistencia.
La ambición por el título fue el eje de la declaración que Pedro Emanuel hizo después del encuentro. “Creemos cada vez más que este podría ser nuestro trofeo”, expresó el entrenador, al referirse a la posibilidad de que Vasco da Gama se quede con la Copa Sudamericana. Su convicción, sin embargo, no significó que considerara resuelta la semifinal: también aclaró que todavía quedaba otro partido y que la serie seguía abierta.
Pedro Emanuel también reconoció que Boca tuvo oportunidades claras y que Vasco necesitó algo de fortuna para conservar el resultado. “Tuvimos un poco de suerte al final; Boca tuvo dos ocasiones claras para empatar y, si hubieran empatado, no habría dicho otra cosa, pero ganar fuera de casa es mejor, principalmente en este estadio tan mítico”, afirmó. El técnico dijo que no habría objetado un empate y subrayó el valor de imponerse como visitante en la cancha de Boca.
Boca elevó la presión, buscó atacar por los costados y generó situaciones para igualar, pero no encontró la precisión necesaria para convertir. La inferioridad numérica dejó a Vasco con menos posibilidades de atacar y lo obligó a concentrarse en defender. El entrenador valoró el compromiso de sus futbolistas y su capacidad para adaptarse a esa exigencia, en un cierre en el que Boca tomó el control.
El entrenador reconoció que Vasco tuvo dificultades en algunos pasajes y pidió evitar cualquier exceso de confianza por la diferencia mínima. Para preparar el segundo encuentro, planteó dos necesidades concretas: mantener la concentración y recuperar energías después del desgaste que implicó resistir con un hombre menos. La meta, explicó, será volver a mostrar el nivel y la personalidad del equipo.
Boca quedó obligado a ganar la revancha para mantener vivas sus posibilidades de conquistar el torneo, mientras Vasco tendrá la oportunidad de sellar su lugar en la final. El equipo brasileño llegará con la ventaja conseguida en Buenos Aires, pero Pedro Emanuel insistió en que todavía falta completar el trabajo. La serie se definirá en ese segundo partido, en el que Vasco buscará sostener su rendimiento y Boca deberá transformar sus ocasiones en goles.
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