(BUENOS AIRES).- “Tenemos jugadores para jugar mejor y hoy no ha sido nuestra mejor versión”, reconoció Rodolfo Arruabarrena después de que Boca perdiera ante Vasco da Gama en la primera semifinal de la Copa Sudamericana. El entrenador hizo una autocrítica del rendimiento y dijo que la derrota no podía explicarse únicamente por una ausencia: el equipo debía encontrar respuestas propias para mejorar su funcionamiento.
Leandro Paredes y Aranda fueron los nombres que Arruabarrena puso en el centro al hablar de la pausa que Boca necesita. “Ya hemos hablado demasiado, sabemos lo que significa Leandro para nosotros, tanto él como Aranda nos dan esa pausa que necesitamos”, explicó. El entrenador valoró el aporte de los dos y destacó especialmente la categoría de Paredes, aunque señaló que el plantel no puede depender de nombres propios para corregir sus fallas.
Paredes se recupera de una lesión muscular y quedó afuera de la primera semifinal ante Vasco. El mediocampista puede manejar los tiempos, distribuir la pelota y encontrar pases que rompan las líneas rivales, cualidades que explican el peso de su ausencia para Boca. Arruabarrena sostuvo que la falta de precisión y la dificultad para acelerar el juego no se explican solo por la ausencia de Paredes y Aranda.
El 0-1 en La Bombonera expuso las dificultades para generar situaciones claras y la falta de eficacia para aprovechar la expulsión de un jugador de Vasco. “Tenemos una idea y acelerar o no acelerar o estar imprecisos, no pasa por eso”, dijo Rodolfo Arruabarrena al referirse al funcionamiento. La autocrítica incluyó la convicción de que Boca cuenta con futbolistas para rendir mejor, pero no mostró esa versión en la primera semifinal.
La presión fue otro punto que el DT reconoció como una dificultad durante el encuentro. “En cuanto a la presión nos ha costado, el ímpetu y ganas e ir a buscar, no me voy a quejar nunca”, explicó, en una evaluación que diferenció los problemas de juego de la actitud de sus futbolistas. Boca tuvo empuje en varios pasajes, en especial cuando quedó en superioridad numérica, pero no transformó esa iniciativa en ocasiones concretas de gol. El desafío es combinar intensidad con precisión.
La visita a Talleres antes de la revancha
La visita a Talleres por el Torneo Clausura será el compromiso previo al viaje a Brasil. Arruabarrena contó que algunos jugadores terminaron con inconvenientes y que su evolución física durante los próximos días será determinante para definir la planificación y quiénes podrán sumar minutos. Para la revancha, el entrenador anticipó: “Restan 90′, somos Boca y vamos a ir a buscarlo con cautela y con las situaciones que necesitan esos 90′ en Brasil”. El mensaje combinó la intención de ir por la serie con la prudencia para administrar el partido y los esfuerzos.
La revancha ante Vasco está programada para el martes 20 de octubre a las 21.30 de Argentina, en Brasil. Boca necesita ganar por dos goles para clasificarse directamente a la final; si se impone por uno, la serie se definirá por penales.
+ Seguir a El Intransigente en Google

