(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes, capitán y campeón del mundo, hizo trabajos de campo en el entrenamiento de Boca y reabrió la posibilidad de jugar el martes la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. La chance se evalúa apenas cinco días después del desgarro de grado II que sufrió en el isquiotibial derecho.
La lesión se produjo el viernes anterior, durante el partido ante Instituto, en Córdoba. En un primer momento, se consideraba imposible que llegara a la revancha, cuyo estadio designado por entonces era el Maracaná. El plan inicial ubicaba su regreso en el superclásico frente a River, previsto para el 1° de noviembre en la Bombonera. Para esa fecha habría acumulado 22 días de rehabilitación, un plazo lógico para una lesión de esa naturaleza.
La respuesta en el entrenamiento modificó ese cálculo. El cuerpo técnico vio bien a Paredes y empezó a evaluar su disponibilidad para la vuelta, prevista para el martes 20 de octubre, aunque la práctica no resolvió si podrá jugar. Para entonces habrán pasado 11 días desde el desgarro: la mitad del tiempo de rehabilitación contemplado en el plan inicial. El contraste entre ese plazo y la evolución en el campo mantiene abierta la posibilidad, pero también la duda.
El límite es clínico: una ruptura muscular de esa dimensión difícilmente puede cicatrizar en apenas 11 días, incluso si es pequeña. Si Paredes intenta jugar, sentiría molestias físicas inevitables y asumiría el riesgo de sufrir una lesión mayor. La posibilidad de apurar su regreso, por lo tanto, depende también de cuánto avance en los entrenamientos que restan.
La derrota de Boca ante Vasco da Gama la noche anterior alimentó la especulación sobre una vuelta anticipada. La necesidad de revertir el resultado en Brasil puso la disponibilidad de Leandro Paredes en el centro de la discusión, aunque la urgencia deportiva no elimina el riesgo físico. Su presencia, en consecuencia, sigue supeditada a cómo responda en las próximas prácticas.
El mediocampo también condiciona el análisis. La lesión de Tomás Belmonte redujo las alternativas, mientras que Williams Alarcón venía de una actuación poco convincente ante Vasco. Milton Delgado y Santiago Ascacíbar aparecen como opciones seguras, y Camilo Rey Domenech figura entre las variantes junto con Alarcón, el chileno que pasó por Huracán. En Boca consideran esencial la presencia de Paredes por su aporte futbolístico y su peso humano en el plantel.
Arruabarrena podría elegir un equipo más ofensivo para buscar la remontada y utilizar solo dos mediocampistas centrales. Incluso con esa variante, Paredes podría ser titular si se pone a disposición del cuerpo técnico. Si avanza en los próximos entrenamientos sin molestias, viajará a Brasil dispuesto a arriesgar; la decisión sobre si juega o no se tomará sobre la hora.
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