(BUENOS AIRES).- “Villa entró y en la segunda jugada que tiene pateó de zurda e hizo un mal movimiento”, explicó Rodolfo Arruabarrena. Los estudios médicos confirmaron que Sebastián Villa sufrió un esguince de tobillo derecho, sin compromiso ligamentario. Su presencia en la revancha dependerá de que baje la inflamación y pueda tolerar el dolor.
El delantero colombiano ingresó a los 13 minutos del segundo tiempo en la semifinal de la Copa Sudamericana, disputada en La Bombonera. La molestia apareció en la segunda acción que protagonizó en ataque: presionó y recuperó la pelota cuando el equipo brasileño salía desde el fondo. Luego enganchó y sacó un potente zurdazo, pero el remate se fue muy elevado. Inmediatamente se tocó el tobillo y mostró gestos de incomodidad.
Aunque quedó resentido, continuó en cancha y no pidió el cambio. Después de esa jugada, se lo notó afectado y no tuvo la explosividad que suele mostrar. Al finalizar el encuentro, se retiró rengueando rumbo al vestuario.
En la conferencia de prensa posterior a la derrota, Arruabarrena explicó cómo se produjo la lesión: “Villa entró y en la segunda jugada que tiene pateó de zurda e hizo un mal movimiento. Tiene el tobillo bastante hinchado”. El entrenador también dijo: “con un poco de hielo supongo que no habrá problema”, aunque indicó que el cuerpo médico debía evaluar al jugador.
A la mañana siguiente, Sebastián Villa no participó de los ejercicios de recuperación ni se entrenó con sus compañeros. Después de ver a los integrantes del cuerpo médico, se retiró para realizarse estudios clínicos. Los resultados determinaron que el esguince era leve.
La lesión lo dejaría afuera del partido contra Talleres de Córdoba, previsto para el viernes. El cuerpo médico seguirá de cerca su evolución y observará si disminuye la inflamación y cede el dolor en la zona.
Boca perdió ante Vasco da Gama en la semifinal disputada en La Bombonera y deberá revertir la serie como visitante para llegar a la final. La revancha se jugará el próximo martes en Brasil. El resultado adverso y el nivel futbolístico del equipo también habían dejado preocupación en Arruabarrena.
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