Real Madrid volvió a demostrar por qué es el mayor ganador de la Champions League. En el Olímpico de Roma, el conjunto español llegó a estar dos goles abajo, pero marcó tres tantos en apenas siete minutos y se quedó con un triunfo por 4-3 en un partido electrizante.
La Roma abrió el marcador a los 20 minutos. Matías Soulé asistió a De Roon, quien sacó un remate desde afuera del área que se desvió en un defensor y descolocó a Thibaut Courtois. Sin embargo, el equipo español llegó al empate cinco minutos después, cuando Mbappé probó desde media distancia y, tras un rebote en un rival, la pelota terminó en el fondo del arco.
El encuentro llegó al entretiempo 1-1, pero con una noticia preocupante para el conjunto italiano: Paulo Dybala fue reemplazado por una molestia muscular. En el inicio del complemento, la Roma volvió a golpear. A los seis minutos, Malen aprovechó una pérdida de Vinícius Júnior en la mitad de la cancha y puso el 2-1.
A los 12, el delantero amplió la ventaja tras quedar mano a mano con Courtois, luego de un gran pase de Soulé. El juez de línea había señalado posición adelantada, pero el VAR revisó la acción y convalidó el tanto. Con el 3-1, la Roma parecía tener el partido bajo control.
Pero Real Madrid volvió a apelar a su mística en la Champions League. A los 38 minutos, dos futbolistas que acababan de ingresar se combinaron para iniciar la remontada: Endrick ganó de cabeza en el primer palo y, tras el rebote del arquero Svilar, Carlos Espí apareció para marcar el 3-2.
Apenas dos minutos después, Endrick volvió a imponerse por arriba, esta vez tras un córner de Arda Güler desde la izquierda, y anotó el empate. La remontada se completó en tiempo cumplido: Güler ejecutó otro tiro de esquina, ahora desde la derecha, y Antonio Rüdiger conectó de volea para sellar el 4-3 definitivo.
Temas

