En la siempre efervescente Bombonera, Boca lo dio vuelta y venció 2-1 este viernes a Talleres de Córdoba por la fecha 13 del Torneo Clausura, y ahora quedó segundo en el Grupo A, que lidera con comodidad el sorprendente Instituto de Córdoba, al tiempo que se subió a lo más alto en la tabla anual, desplazando momentáneamente a Independiente Rivadavia.
Con la revancha por semifinales ante Vasco da Gama a la vuelta de la esquina, el DT Rodolfo Arruabarrena sorprendió poniendo en cancha a un once con mayoría de titulares, a excepción del paraguayo Romero, el zaguero Costa y la vuelta de Battaglia, ausente en el primer equipo desde diciembre del año pasado, operado con éxito del talón Aquiles en febrero y sumando sus primeros minutos en la temporada en el mediocampo xeneize.
Pero Talleres, en su primera llegada, encontró el gol con Matías Galarza -el cerebro de la visita-, que ganó metros sin oposición y sin nadie que lo tapara para sacar un remate bombeado que sorprendió a Montero. Enseguida, el arquero colombiano tuvo una reacción encomiable ante la magnífica chilena de Alvarez, aunque la acción se invalidó por offside previo.
Así y todo, duró poco la alegría para los dirigidos por Omar De Felippe. Blanco atoró al chico Baroni en una salida y dio un pase cruzado para Miguel Merentiel, que no perdonó.
Boca se ponía en partido y se adueñaba del mismo, pese a los intentos de Romero -que no estaba fino- por asociarse con Lozano, aunque éste lo hacía mejor con Delgado, el mejor del conjunto boquense junto con Flores, de gambeta indescifrable y un peligro latente para Unsain, que resolvió bien una media vuelta de Costa ante Fattori tras gran pase del incansable Blanco, de nivel superlativo.
Con Depietri algo apagado y la discontinuidad del brasileño Rick, Alvarez aprovechó un pelotazo y la desinteligencia entre los centrales boquenses para reventar un poste y despertar otra alarma en el local, que era superior, aunque el resultado dijera lo contrario.
Boca lo dio vuelta en el arranque del complemento a partir de otra gran recuperación de Blanco que complementó Ascacíbar para que el balón recayera en Leonel Flores, quien trasladó, pensó, se hamacó entre rivales y sacó un derechazo cruzado para inflar la red. Golazo.
El Xeneize casi lo aumenta tras una genialidad de Delgado y la habilitación de Romero para Ascacíbar, que le faltó justeza con todo el arco a disposición.
Conforme pasaban los minutos, Boca fue regulando al compás de los cambios, para refrescar piernas y cuidar titulares de cara al gran desafío copero del próximo martes en el Maracaná.
La exigua ventaja no arredraba a la hinchada azul y oro, que nunca paró de alentar. Con el pitazo final, el equipo del Vasco sumó tres puntos valiosos en su exigente calendario, que lo deja expectante y con todos sus frentes abiertos.

