(BUENOS AIRES).- «Si Boca depende de Paredes, es un mal equipo», escribió Guido Glait al analizar la derrota de Boca ante Vasco da Gama por la Copa Sudamericana. La columna se publicó el 14 de octubre a las 15.45 y sostuvo que el equipo no puede quedar condicionado por la ausencia de su capitán.
La diferencia entre el fútbol argentino y el brasileño fue el punto de partida de la crítica. «Quedó demostrada como nunca, la diferencia que hay en el fútbol brasileño y el argentino es abismal», escribió Glait. El periodista tomó esa brecha como marco para analizar la caída de Boca.
Vasco da Gama fue el ejemplo que Glait eligió para sostener su comparación. «Ayer jugó un equipo que pelea el descenso en Brasil y que se llevó a tres figuras del fútbol local. Tres. Un equipo que lucha por no perder la categoría se llevó a Alan Lescano, a Santiago Sosa y a Facundo Colidio, que no pudo jugar por una cuestión reglamentaria», escribió.
Glait también planteó una hipótesis sobre el desarrollo del partido. «Si jugaban 11 contra 11 todo el partido, creo que Vasco lo hubiera liquidado con una diferencia mayor», sostuvo. La formuló como una posibilidad sobre el margen de la derrota, no como una certeza.
Leandro Paredes aparece en el centro de su argumento sobre la dependencia del equipo. «Y en esa distancia abismal que hay entre el fútbol de los dos países, aun cuando juega un equipo que tal vez es mediano, si al equipo argentino le sacás a Paredes, lo matás», escribió Glait. Después lo comparó con Lionel Messi: «Porque Paredes es el Messi de Boca».
La Selección le sirvió como contraste para cuestionar que un equipo dependa tanto de una figura. «Y cuando a la Selección le sacaron a Messi, el equipo jugó muy bien. Le fue muy bien aun sin Messi», escribió el periodista. Con esa comparación, sostuvo que la ausencia de un jugador importante no debería impedir que el resto del equipo rinda.
Glait cerró con su diagnóstico sobre Boca: «Sin embargo, hay que resaltar que no debería ser así». Luego sostuvo: «Si Boca es Paredesdependiente, entonces es un mal equipo». También afirmó: «Ningún buen equipo puede depender únicamente de un jugador». Y señaló que una enfermedad, un mal partido o una expulsión no deberían derivar en una derrota automática: «Porque si ese hombre se resfría, se le encarna la uña, juega mal o lo expulsan, Boca no puede perder automáticamente. Y fue lo que ocurrrió».
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