El Panathinaikos sigue afilando sus armas de cara a la próxima temporada. Tras un año que se ha considerado para olvidar, especialmente por la eliminación en el playoff de cuartos de la Euroliga tras ir ganando 0-2 al Valencia y perdiendo los tres partidos siguientes, el equipo griego se ha puesto las pilas. Dimitris Giannakopoulos, el polémico y controvertido propietario del equipo, ese que ve los partidos en primera fila fumando cigarrillos, no tardó en deshacerse de Ergin Ataman, otro que tal baila en lo referente a crear un ambiente gris en los lugares en los que está. Y dio un golpe sobre la mesa en el mercado haciéndose con los servicios del mítico entrenador Zeljko Obradovic, el que más títulos tiene de de la Copa de Europa/Euroliga, con nueve. El más laureado de siempre.
Cinco de esos entorchados tuvieron lugar con el Panathinaikos (2000, 2002, 2007, 2009 y 2011), club en el que estuvo de 1999 a 2012, el equipo al que más años ha entrenado de forma consecutiva. El entrenador regresó a Serbia en 2020, tras su etapa en el Fenerbahçe y su última Euroliga en 2017, en teoría para quedarse. La edad y su trayectoria hacían presagiar que esa sería su última gran aventura, pero los problemas internos de la entidad y los permanentes desencuentros con la directiva provocaron su dimisión, una decisión que mantuvo incluso a pesar de las súplicas del equipo y de los aficionados. En ningún momento dijo que se fuera a retirar, algo que ya no tendría lugar en Belgrado, en su Serbia natal. Y su fichaje por el Panathinaikos supone la continuidad de una leyenda en activo.
La plantilla, por su parte, también ha sufrido modificaciones. Cedi Osman cambiaba el PAO por el PAOK y llegaban tres jugadores: Isaac Bonga procedente del Partizán, donde jugó precisamente para Obradovic; Brancou Badio, que abandonaba el Valencia Basket y que el año pasado jugó la Final Four; y un Guerschon Yabusele que regresaba al Viejo Continente tras pasar por la NBA y firmaba un contrato increíble, de 12 millones netos en tres temporadas. A esto se une la renovación de Juancho Hernangómez, que a pesar de los rumores seguirá vistiendo la camiseta verde y ha alcanzado un acuerdo para seguir en el equipo hasta 2030. Una plantilla de ensueño, con muchos millones gastados y un objetivo más que claro, que está por encima de todos los demás: volver a ganar la Euroliga.
Eso sí, habrá un jugador que no estará la próxima temporada en el Panathinaikos, entre otras cosas porque se ha negado a fichar por el club turco. Se trata de Ricky Rubio, que recibió la llamada del equipo verde, concretamente del propio Obradovic. El entrenador quiso convencer al base para que prestara sus servicios al equipo verde y le ofreció a cambio 900.000 euros, un salario claramente superior al que percibe en el Joventut. Sin embargo, el español le dejó muy claro al mítico entrenador que se encontraba muy cómodo en Badalona y que no se pensaba mover de ahí. El catalán regresó al baloncesto dos veces, una en 2024 y otra en 2025, tras cuidar sus problemas de salud mental. Y, camino de los 36 años (que cumplirá el próximo 21 de octubre), quiere quedarse en su hogar. Y para ello se permite el lujo de decir que no al mismísimo Zeljko Obradovic. Casi nada.
Noticias relacionadas
¡Lleva el deporte contigo!
Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.

