(BUENOS AIRES).- Ramón Díaz volvió a aparecer entre los nombres vinculados con un posible cuarto ciclo en River: su regreso para 2027 figura como un rumor, según Hernán Castillo. Leonardo Ponzio conduce al plantel como técnico interino desde el 27 de agosto, tras la renuncia de Eduardo Coudet. La continuidad de Ponzio para la temporada próxima no está confirmada.
Al 4 de octubre, River ocupaba el noveno puesto de la Zona B del Clausura, con 13 puntos en 10 partidos: estaba fuera de los lugares de clasificación a los playoffs, a dos unidades del octavo y con un encuentro menos. En la tabla anual también marchaba noveno, con 42 puntos y a ocho del tercer lugar. El equipo solo disputaba el Clausura y la tabla anual: estaba eliminado de la Sudamericana y de la Copa Argentina, y no jugaba la Libertadores de 2026.
Ramón Díaz regresó a River en noviembre de 2012 para suceder a Matías Almeyda, cuando el club buscaba recuperar protagonismo tras el ascenso a Primera. Su regreso generó expectativa entre los hinchas: el riojano ya había dejado una marca en sus dos ciclos anteriores y tenía por delante la tarea de reconstruir al equipo. En 2013 River quedó segundo en el Torneo Final, a tres puntos de Newell’s, y terminó décimo en el Inicial.
El recorrido de ese año también tuvo cambios en el ataque: David Trezeguet se fue a Newell’s y modificó las alternativas ofensivas. Con Rodolfo D’Onofrio ya como presidente, la renovación del contrato de Ramón incluyó una reducción salarial y dejó tensiones con la nueva conducción. Para la temporada siguiente llegaron Fernando Cavenaghi y Teófilo Gutiérrez, incorporaciones que reforzaron el frente ofensivo. River encontró regularidad y conquistó el Torneo Final 2014 con un 5-0 ante Quilmes en la última fecha; era su primer título de liga en seis años.
El campeonato de liga no fue el único festejo de aquel cierre. River también ganó la Superfinal contra San Lorenzo, con un gol de Emanuel Mammana, y consiguió una victoria ante Boca en La Bombonera que alimentó la ilusión de sus hinchas. Así, Ramón terminó esa tercera etapa con dos títulos y con el equipo de nuevo entre los protagonistas del fútbol argentino.
Su registro en el banco fue de 66 partidos, con 30 victorias, 17 empates y 19 derrotas; la efectividad alcanzó el 54%. El saldo combina un rendimiento de resultados dispares con dos títulos en el mismo ciclo. Pese a esa cosecha, la relación con la dirigencia terminó por romperse.
Las diferencias con la conducción de D’Onofrio se habían acumulado durante los meses previos y se profundizaron después de algunas declaraciones de Ramón. A fines de mayo de 2014, el entrenador renunció cuando River acababa de consagrarse y todavía tenía por delante un Superclásico amistoso contra Boca en México. La decisión sorprendió porque no había una crisis deportiva que volviera inevitable la salida. Poco después comenzó el ciclo de Marcelo Gallardo, que se extendió durante ocho años y se convirtió en el más exitoso de la historia del club.
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