(BUENOS AIRES).- «Entiendo que no hay un convencimiento en la forma de trabajo de Ponzio por parte de los jugadores», afirmó Germán Balcarce. Leonardo Ponzio quedó en el centro del malestar en River por su metodología de entrenamiento. La frase expuso la disconformidad de parte del plantel con la rutina del entrenador interino.
River designó a Ponzio como entrenador interino tras la salida de Eduardo Coudet, con la idea inicial de que siguiera hasta fin de año. El ciclo empezó con tres triunfos consecutivos, pero en los últimos partidos perdió con Huracán, le ganó por la mínima a Estudiantes de Río Cuarto y empató con Sarmiento en Junín. En ese encuentro, Nicolás Otamendi le gritó a Santiago Beltrán: «¡Salí una vez!».
El reclamo se concentró en la carga de trabajo. Durante las tres semanas en que River no jugó por la fecha FIFA y la postergación del partido con Sarmiento, Leonardo Ponzio dio seis días libres al plantel; en los otros 15 días no dispuso dobles turnos. El período abarcó 21 días, y las prácticas, además, eran breves y de baja intensidad. Algunos futbolistas empezaron a pedir más entrenamientos en conversaciones privadas.
River estaba afuera de los puestos de playoffs del Torneo Clausura y de clasificación a la Copa Libertadores por la Tabla Anual. En la tabla anual ocupaba el octavo lugar, a seis puntos del líder Independiente Rivadavia, con 12 unidades todavía en juego y cuatro fechas pendientes.
El plan inicial era que Ponzio continuara hasta fin de año, aunque su contrato figuraba vigente hasta agosto de 2027 por una cuestión reglamentaria. Consultado por la posible vuelta de Ramón Díaz, el técnico respondió: «Vivo el hoy, River es hoy. Para proyectar el año que viene hay que ganar lo que queda. Más no puedo decir. La sensación y, por lo que conozco este club, si no vivís el hoy después es tarde».
El eventual regreso de Ramón Díaz seguía sin confirmación: desde River y el entorno del entrenador negaban que fuera a asumir como próximo técnico. Semanas antes, el riojano había expresado su deseo de volver al club: «Quiero agarrar un club, ser campeón y me retiro. ¿Si tengo ganas de volver a River? Cuando quieran». Además, rechazó una propuesta de Corinthians. Su hijo, Emiliano Díaz, explicó su decisión: «Hoy tengo el deber como profesional, pero sobre todo como hijo, de acompañar a la persona que apostó por mí en un momento muy difícil y que quiere cumplir su último sueño en el fútbol». Rodolfo D’Onofrio reaccionó con un me gusta a una publicación que citaba las palabras de Emiliano.
El próximo partido de River será este domingo ante Belgrano en Córdoba, un rival directo por la clasificación a las copas. Ponzio dirigirá ese encuentro; si River no gana, su continuidad más allá del partido no estará asegurada, aunque después queden solo tres fechas.
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