El Movistar Estudiantes afronta desde este domingo su sexta temporada en la Primera FEB. Los colegiales debutan contra el recién ascendido Insolac Caja 87 (el heredero espiritual del mítico Caja San Fernando de Sevilla) en el Movistar Arena (12:00 horas). Y como la marmota, pero en formato baloncesto, su objetivo vuelve a ser el ascenso a la Liga Endesa, a una élite del baloncesto español que se les escapó el pasado mes de junio de manera hiriente: cayeron en la prórroga de la final por el ascenso frente al Leyma Coruña tras colocarse 15 puntos arriba a falta de 6:48 para acabar el último cuarto. El enésimo drama de un club maldito.
“Sabes que dentro del partido está la opción de perder, pero te jode más porque sabes que pierdes por cosas que dependen de ti. A mí me ayudó a superarlo los aplausos y el cariño que recibimos al salir del pabellón y la confianza del club para liderar este proyecto. Su primer mensaje fue que había que ponerse a trabajar desde ya en la confección de la nueva plantilla”, rememora Toni Ten, que charla con AS durante la presentación de la temporada 2026-27 en el Espacio Telefónica.
El entrenador sigue en el banquillo por segundo año seguido. Una continuidad sumamente rara dentro del club. En este siglo XXI solo cinco de los veintitrés técnicos que ha tenido el Estu habían repetido previamente: Pepu Hernández, Luis Casimiro, Txus Vidorreta, Salva Maldonado y Pedro Rivero. Entre los dos últimos pasaron cinco años y seis entrenadores diferentes.
“Estoy muy agradecido de que el club siguiera confiando en mí porque a pesar de tener contrato (firmó por dos años en 2025) nunca se sabe”, continúa el castellonense, que cumplió 46 años el pasado 11 de septiembre en plena pretemporada del nuevo Estudiantes. Y decimos nuevo porque el proyecto 2026-27 trae nueve caras nuevas: Micah Speight, Fernando Zurbriggen, Travis Munnings, Jordan Walker, Kaspar Treier, Iván Aurrecoechea, Millán Jiménez, Boris Tisma y Jehyve Floyd.
Una plantilla defensivamente potente. Con mucho músculo y calidad. Con experiencia en la categoría y alguna apuesta que pinta muy bien como la de Floyd en el poste. “Vamos a ser un grupo humano muy bueno, con muy poquito ego. Hay muchas ganas de jugar y de ser un equipo. Hay mucha humildad, capacidad de trabajo y respeto por los compañeros”, analiza Ten. “Tenemos mucha capacidad defensiva y de rebote. De jugar a un ritmo muy alto, de ser muy verticales. Tenemos muchos jugadores capaces de hacer muchas cosas y predispuestos a hacer lo necesario para ganar. Si conseguimos que eso no se tuerza será una de las claves de nuestro éxito”.
Omar Silverio
Pero al margen de novedades, también hay jugadores que repiten como Lucas Giovannetti, Juampi Vaulet, Petit Niang y, sobre todo, Omar Silverio. El escolta dominicano creció exponencialmente con el paso del curso pasado y alcanzó un estado de forma y de confianza sobresaliente en la recta final. Promedió 14,6 puntos en el playoff de ascenso y 20 tantos en la Final Four con 30 en el fatídico duelo contra el Leyma. “Es una de las grandes noticias. Parecía que estaba fuera porque con el nivel con el que acabó la temporada pasada era difícil que pudiera quedarse en Primera FEB”, comenta el de Onda.
“Estoy contento con todas las renovaciones, pero especialmente con la suya porque es un jugador muy importante, es nuestro principal anotador y que ya lo conozcas, que ya sepas de lo que es capaz… Además, nos da este toque dominicano especial de estar jugando mal y, de la nada, sacar tres triples seguidos y dinamitar el partido. Ese talento y flow que tiene nos ayuda mucho a desengrasar situaciones. Y, además, tiene la capacidad de jugar tanto dentro como fuera de sistema. Es tácticamente muy bueno”, alaba Ten a su pupilo.
El dominicano tendrá una función extremadamente compleja: reemplazar la alargada figura de Jayson Granger. El excapitán decidió colgar las zapatillas este verano tras dos intentos fallidos de ascenso. Ten no lo ve de esa forma: “Jayson es irremplazable, por experiencia en el club, por personalidad, por edad. Ni lo podemos ni lo queremos reemplazar porque, además, es imposible”, afirma. Pero también asegura que hay “muy buenos líderes” dentro del vestuario. “Fernando (Zurbriggen) es uno de los capitanes por su mentalidad de ayuda a los demás, por liderazgo, por querer ser un ejemplo muy grande; Omar (Silverio) tiene la experiencia; Lucas (Giovannetti) es muy joven, pero nos puede enseñar… Hay muchos más liderazgos compartidos que una figura tan importante y positiva como la de Jayson”.
Cambio de propiedad
Una de las grandes razones para la continuidad de Silverio es el nuevo músculo financiero del club, que este verano cambió de manos. Ignacio Triana y Vicente Olivenza dieron paso a Diego Megía y la empresa Sexto Hombre S.L. Una operación de venta cifrada en 21,6 millones de euros: 6,6 millones de euros en compra de acciones y otros 15 millones mediante ampliaciones de capital. Esta última cantidad llenará las arcas del club durante un periodo de cuatro años: 6 millones el primero y 9 los tres siguientes.
“Espero generar la misma buena conexión con la nueva dirección que la que tenía con la anterior. Estoy muy agradecido a Ignacio (Triana) por la confianza que puso en mí. Tienen una confianza muy grande hacia nosotros. Estamos generando buenas conexiones con ellos”, cuenta el entrenador. “Es gente muy cercana, humilde, con una potencia económica muy importante… Tienen un plan de desarrollo y de trabajo ambicioso, y las ideas clarísimas: quieren que el Movistar Estudiantes sea a medio-largo plazo uno de los mejores clubes de España y yo quiero formar parte de ese proyecto durante muchos años”.
Ten, que se muestra “feliz y muy bien en el club”, tiene claro que las expectativas son altas. Por la entrada de una nueva propiedad. Por el potencial de la plantilla. Por la historia del club. Reconoce la presión, pero no se esconde: “Hay que saber llevarla, canalizarla. Hay que saber convertirla en ilusión, trabajo. Tenemos un equipo en el que el hambre supera la presión. Esas ganas de que este año el sí supere la presión”.
La lucha por el ascenso directo no será fácil porque si cada año cae desde la Liga Endesa un gigante, en este el monstruo es colosal, un Gran Canaria que no tiene grietas en su plantilla y un presupuesto altísimo que pudo serlo más, pero el Cabildo, dueño del club, dijo que con lo que había era suficiente. Internacionales españoles como Carlos Alocén, Miquel Salvó y Fran Guerra forman parte del equipo. También el uruguayo Joaquín Rodríguez y el estadounidense Marques Townes, MVP no oficial de la pasada temporada en la Primera FEB.
“En los años que he estado en la liga no he visto nada igual. Es cierto que cuando Andorra y Burgos bajaron eran dos proyectos potentes, pero lo del Gran Canaria lo es más. Ha bajado un equipo que hace tres años fue campeón de la Eurocup”, analiza Ten, que ve a los insulares, al Granada, al Palencia y a su Estu como candidatos a subir, y que no se arruga a pesar del potencial canario: “Nosotros tenemos muy buenos jugadores y vamos a competir por ser los mejores y ser los primeros”. Empieza el baile. Siéntense y disfruten.
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