Asiduo a la épica y a los partidos largos, Jaume Munar vivió otro este domingo en el US Open. Y no fue uno más, porque resultó surrealista. El mallorquín, de 29 años y 55º del mundo, remontó una desventaja de dos sets ante un rival, Terence Atmane, que iba y venía entre calambres, alternando golpes planos maravillosos con su drive de zurdo y errores de bulto, no siempre provocados por sus problemas físicos. El caso es que Munar sobrevivió a esa montaña rusa que tenía delante, a la preferencia del público que abarrotó la pista 13 del Billie Jean King National Tennis Center y, por qué no decirlo, al olor a porro que se colaba en el estadio, procedente del parque anexo a la instalación. Al final, ganó por 6-7 (5), 3-6, 6-1, 7-6 (4) y 7-5 en 4h54 y el miércoles se enfrentará en segunda ronda a otro francés, Arthur Rinderknech (31 años y 29º), que necesitó cuatro sets para apear al japonés Sho Shimabukuro (6-7 (4), 6-2, 7-6 (4) y 6-2 en 2h01).
𝐉𝐀𝐔𝐌𝐄 𝐌𝐔𝐍𝐀𝐑 𝐒𝐄 𝐋𝐎 𝐋𝐋𝐄𝐕𝐀.
⚔️ La primera gran batalla del #usopen cae del lado español tras casi 5 horas de partido.
6-7, 3-6, 6-1, 7-6, 7-5. 𝑴𝒂́𝒈𝒊𝒄𝒐 Munar.#LaPistaDelTenis pic.twitter.com/pLzZxvOroE
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) August 30, 2026
“A priori, tenísticamente era un partido complicado. Vengo de meses con muy poca preparación, con pocas horas en pista y con falta de sentirme tenista en el día a día, y eso hay que ponerlo sobre la mesa. Después ha pasado de todo. He empezado relativamente bien, luego he jugado mal y, durante todo el periodo de los calambres, no sabes en qué situación te encuentras. Después se recupera, vuelve a subir el nivel y es difícil adaptarse porque entras en una situación de tensión inesperada. Al final, por mi parte, creo que ha sido muy bueno. Hay que sacar las cosas positivas. Obviamente, tengo que mejorar muchísimo y, si quiero tocar los niveles que he alcanzado otras veces, me queda mucho trabajo, pero hoy es un paso adelante muy grande, sobre todo desde donde vengo y desde donde he estado estas últimas semanas”, resumió Munar, aunque sin entrar en muchos detalles, como que Atmane, durante la tercera manga, llegó a sacar con la derecha y por abajo, porque la mano se le agarrotó completamente. Al mismo tiempo, no podía casi caminar; verle era dantesco. Pero no quería retirarse bajo ningún concepto con una ventaja de dos sets. Y después revivió y puso incluso en serios aprietos al español al forzar el desempate en el cuarto y estar a punto de hacerlo de nuevo en el quinto. Lo mejor que le pudo pasar a Munar es poner la fe suficiente para resolver el partido al resto.
Pericia a cinco sets
A Jaume no le gustó nada la permisividad de la jueza de silla, la sueca Louise Azemar-Engzell, que le daba mucho tiempo al galo para sacar y miraba para otro lado con el exceso de instrucciones que le daba su equipo a Terence. Pero hizo lo que tenía que hacer: poner muchas bolas dentro de la pista, tratar de aguantar los latigazos de su oponente y encajar con deportividad los puntos en contra, con los que enardecía gran parte de los espectadores. Munar ha ganado los tres últimos partidos resueltos en cinco sets que ha disputado, poniendo fin a una mala racha de siete derrotas. Su marca es ahora 5-7. “Hay varios factores. La madurez, una mejora física, aunque creo que es lo menos importante porque siempre he tenido buen físico. He sufrido mucho de calambres, más por la parte mental que por la física. También está la experiencia de saber gestionar esos momentos de dificultad y entender cuándo necesitas mucho y cuándo con no tanto es suficiente. Creo que eso lo he hecho bastante bien hoy. Tampoco hay que dejar de lado la casualidad. No me gusta hablar de suerte, pero hay cosas que a veces pasan de una manera y otras, de otra. Hay que aprender a relativizarlas. Por muy bien que me vaya ahora y aunque haya ganado los últimos partidos, sin ninguna duda perderé partidos a cinco sets”, explicó a los medios españoles.
Para el de Santanyí, esta victoria supone un chute anímico importante en una temporada que está siendo difícil para él por las lesiones: “Ganar siempre es ganar. En un escenario como este, aún más. Y, en cierta manera, es necesario ilusionarse para trabajar en el día a día. Se me ha hecho muy largo este año. El día a día del tenista nunca se me ha hecho pesado: entrenar, esforzarme, intentar sacar mi mejor versión y levantarme con objetivos siempre lo he llevado muy bien, incluso en los baches más profundos. Pero este año me ha costado un montón. Ha sido importante el trabajo de todo mi equipo, en especial de mi mujer, que también es mi fisio. Me ha sostenido muy bien en momentos de dificultad. Estuve a punto de no jugar aquí y prácticamente de aparcar el año hasta el siguiente. Por suerte no tomé esa decisión. Lo que esto me da es ilusión para mañana levantarme, recuperarme y seguir haciendo cosas”.
El partido de Landaluce, aplazado
El partido de Martín Landaluce ante el británico repescado de la previa Jacob Fearnley fue aplazado por culpa de la lluvia cuando el español ganaba por 4-3 con break en el primer set. La continuación se disputará el lunes sobre las 19:00.
Te puede interesar
-
Resultados US Open
Noticias relacionadas
Entrevista
Taberner: “Para mí estar aquí es un premio tremendo”
Tenis | US Open
Todos miran a Alcaraz
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí.
¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

