En una tarde agradable en el estadio Diego Maradona, Argentinos Juniors se impuso 2-1 ante Aldosivi, por la fecha 7 del Torneo Clausura. El resultado ubica al Bicho como líder del Grupo B y la tabla anual.
El equipo de Nico Diez arrancó marcando territorio y con la intención de llevarse puesto a su adversario. Pero el Tiburón logró ponerse en ventaja en la primera aproximación en ataque, cuando González habilitó a Andrés Vombergar, quien a priori pareció en offside y sometió al chileno Cortés, pero el VAR -con mucho suspenso- terminó convalidando la conquista.
Con Lescano como manija, el local sintió el golpe, pero buscó prosperar en ataque con orden y toque asociado. En eso la visita, con más empuje que ideas, volvió a llevar peligro con Vombergar, suerte de Llanero Solitario.
Hasta que Gutiérrez primero, luego Verón con un testazo que dio en el travesaño y dos ocasiones de López Muñoz metieron en aprietos al arquero Acosta, pese al repliegue evidente de su equipo, cuya idea esencial a esa altura era enfriar el juego y tener la pelota con los experimentados Gaitán y “Pata” Castro.
De vuelta de los vestuarios, un empujón de González a Molina dentro del área no supuso falta para el árbitro Lobo Medina ante el reclamo airado de jugadores e hinchas del Bicho de La Paternal.
Aun con imprecisión los últimos metros, Argentinos no perdía la paciencia y seguía construyendo juego a partir del buen pie de sus mediocampistas. Hasta que un tiro libre ejecutado con zurda y maestría por Alan Lescano marcó la igualdad. De las tribunas bajaba un ensordecedor “Olé, olé, Pipa, Pipa” como muestra de gratitud para otro talentoso N°10 con La Paternal como marca registrada, y que iría al fútbol brasileño.
Aldosivi se desmoronó y el Bicho acosaba el arco defendido por Acosta, que en la puerta de su condado y a pura intuición le ahogó el grito a Molina. Pero tanto va el cántaro a la fuente, que llegó el centro de Viveros para el cabezazo goleador de Gastón Verón, que rubricó la merecida remontada para Argentinos y hundió mucho más al Tiburón, que lleva 23 partidos sin ganar.

