(BUENOS AIRES).- «Sí, la verdad que sí, es una hermosa cancha», respondió Matías Galarza cuando le recordaron que había estado cerca de jugar en Boca. El mediocampista de Talleres había abierto el marcador con un golazo, aunque su equipo perdió el partido.
Durante el último mercado de pases, Boca avanzó por Galarza para reforzar el mediocampo. Juan Román Riquelme lo tenía entre sus prioridades y las tratativas llegaron hasta un acuerdo entre el futbolista y el club por las condiciones de su contrato. El propio volante manifestó que quería que la transferencia se realizara. Ese avance individual no cerró la negociación entre Boca y Talleres, que mantuvieron diferencias sobre la operación. Galarza, de 24 años, permaneció en el conjunto cordobés.
Talleres rechazó una propuesta inicial de Boca de cuatro millones de dólares por el 80% de la ficha de Galarza. A ese desacuerdo se sumó una deuda pendiente vinculada con Cristian Pavón, que complicó las conversaciones entre las instituciones. La dirigencia xeneize finalmente se retiró de la negociación. Así, el principal obstáculo quedó entre los clubes, no en las condiciones personales del mediocampista, que ya había acordado su contrato.
El gol ante Boca llegó a los 11 minutos del primer tiempo, en La Bombonera. Galarza encontró espacio fuera del área y sacó un potente derechazo que entró cerca del ángulo, imposible de detener para Álvaro Montero. El remate adelantó a Talleres en un inicio en el que Boca tuvo dificultades para contener las primeras aproximaciones del visitante. Al explicar la jugada, el volante dijo: «Encontré un espacio justo. No soy mucho de rematar al arco, pero se me dio y salió un lindo gol».
Talleres no pudo sostener la ventaja: Miguel Merentiel consiguió el empate y Leonel Flores convirtió el gol que le dio a Boca la victoria por 2-1. El tanto de Galarza terminó siendo insuficiente para que el equipo cordobés sumara puntos en Buenos Aires. Pese a la derrota, su definición fue uno de los aspectos más destacados de su actuación.
Después del partido, Ángela Lerena le recordó a Galarza que había estado cerca de jugar en Boca y le dijo: «Casi es tu cancha». El mediocampista respondió entre sonrisas: «Sí, la verdad que sí«. La frase fue interpretada como un guiño al Xeneize y reavivó la conversación sobre el pase frustrado. Durante las tratativas, Galarza había expresado su intención de que la transferencia se concretara.
El volante también habló del momento de Talleres y de la falta de resultados, pese al trabajo semanal y al nivel que atribuyó a sus compañeros. «En la semana trabajamos muy bien, tenemos jugadores muy buenos y los chicos se destacan bastante. No sé qué le puede faltar al grupo. Pero no pudimos conseguir resultados», señaló. Por ahora, no hay una negociación abierta confirmada para que Galarza vuelva a estar en la agenda de Boca.
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