De la calle al predio municipal… De la canchita del barrio al marco nacional. Las disciplinas deportivas urbanas vienen pisando fuerte en todo el mundo y en nuestro país dieron un paso grande por estos días con la celebración de la primera edición de los Juegos Argentinos Urbanos (JAUR). En coordinación con el Comité Olímpico Argentino, el municipio de Malvinas Argentinas recibió a 726 atletas de 22 provincias durante cuatro días de competencia repartida en nueve disciplinas: BMX estilo libre, básquet 3×3, ajedrez, skate, roller estilo libre, parkour, escalada, breakdance y béisbol 5.
“Esto fue un antes y un después. Fue la primera edición que ya quedó para siempre de unos Juegos que cada dos años se van a disputar en otras sedes a lo largo y al ancho del país. Para nosotros fue algo más que importante teniendo en cuenta el desarrollo que le damos al deporte en Malvinas Argentinas”, le cuenta a Página/12 el intendente del municipio, Leo Nardini. “Esto nació hace mucho tiempo y se planificó con muchísimo tiempo, convirtiéndose en una política de Estado que logramos hacer trascender en un Juego Nacional con el aval del Comité Olímpico Argentino y a través de lo que es su Comisión de Deportes Urbanos. Basándonos en lo que fue el impulso que nos dio la ley provincial (nº 15.541) que se presentó a través de Luis Vivona en su momento y fue aprobada de manera unánime por todos los bloques”, agrega el dirigente de 46 años.
–¿Qué significó la ley para la realización de los JAUR?
–La ley le dio un marco institucional a diferentes disciplinas de deportes urbanos que nacen de la calle y que muchas veces no están reconocidos. Le dio ese marco para poder potenciar y generar oportunidades para todos esos chicos que hacen ese tipo de disciplinas no convencionales. Ya algunas son de carácter olímpico como el BMX, donde tenemos un medallista de oro olímpico como el Maligno Torres, que nos estuvo acompañando en estas jornadas de los JAUR acá en Malvinas Argentinas. Después hay otras disciplinas como el básquet 3×3 que está desarrollándose en los Juegos de la Juventud en Dakar (Senegal) u otras que están en auge, que hay que fomentarlas y desarrollar. Esto fue un antes y después, un disparador para que se le dé más desarrollo, más potencia y se entienda que invertir en deporte no es un gasto sino que es fortalecer una política de Estado para brindarles oportunidades a los chicos de generar algo sano, vida saludable, y que nada tiene que ver con los que muchas veces genera un prejuicio, que como es en la calle y no es tradicional.
–Tanto en la ceremonia de apertura como en la de cierre hablaste de la importancia de la infraestructura y la recuperación de los espacios públicos…
–Cuando arrancamos no teníamos una plaza como la gente. Empezamos a invertir, a recuperar esos espacios y hoy en Malvinas tenemos más de 60 espacios públicos recuperados. Esos lugares pasaron de ser lugares oscuros e inseguros a lugares donde los disfruta la familia, las mismas familias se apoderaron de ese espacio público. Terminó corriéndose lo que tal vez parecía nocivo o tal vez generaba miedo, por las luces, por la infraestructura, por la misma dinámica que le pusieron los vecinos. Con los polideportivos, con los espacios recuperados, con la infraestructura que logramos durante estos años, hoy tenemos en el distrito más de 40 mil personas haciendo deporte.
–Uno de los principales perjudicados en el ámbito deportivo durante estos años han sido los clubes de barrio. ¿Es tan costoso invertir en el deporte?
–Es todo beneficio. Eso no quita que haya problemas como hay en cualquier lado, pero se generan espacios y los chicos pueden canalizar muchas veces las esperanzas, las broncas y las ansiedades haciendo algo que les gusta. Una actividad deportiva que termina siendo sana, que es un canal válido y no es plata tirada a la basura. Creo que es una buena inversión, tratando de generar cuestiones que hagan al bienestar colectivo. En Malvinas ha sumado un montón, también lo trabajamos con los clubes de barrio, tenemos un montón de clubes sumados a otras actividades también que son importantes en la vida cotidiana de los malvinenses. Los clubes de barrio son las mamás y papás que terminan de trabajar y vuelven cansados pero así y todo van al club. Ponen lo mejor de sí, juntan la plata para que los chicos puedan realizar esas actividades y muchas veces terminan interactuando con los comercios de barrio, las pymes para que les den una mano al club y los chicos. Un esfuerzo colectivo importante que es parte de la comunidad organizada.
–¿Se festejó el triunfo de la provincia en el medallero final (Buenos Aires lideró con 10 oros y 23 medallas en total, seguida de CABA con 8 y 22, y Córdoba con 5 y 12) o la victoria ya era haber realizado el torneo?
–Se celebró que los primeros Juegos Urbanos se hayan realizado acá en la Provincia de Buenos Aires, en nuestro municipio, porque estamos convencidos que el deporte es uno de las principales ejes y políticas de Estado que tenemos que fortalecer para adelante. Deporte, cultura, educación… son pilares centrales que cualquier municipio, provincia o mismo país tiene que seguir fortaleciendo porque es algo primordial. Aparte el talento que hemos visto acá. Imaginate si le pusiéramos un poquito más desde la nación, desde la provincia y desde todos los municipios, cuántos chicos se podrían destacar y representar para dejar la celeste y blanco en lo más alto.
–Mencionás seguido al deporte como sinónimo de inclusión…
–Yo destaco el deporte como herramienta de inclusión social porque vengo formado en el peronismo. Tal vez un peronismo del siglo XXI, adaptado a cuestiones que no son tradicionales, pero te tenés que aggiornar. En 2009 tuve la oportunidad de trabajar con Claudio Morresi en la Secretaría de Deportes de la Nación y recorrer espacios como el Cenard. El presidente Juan Domingo Perón llevó adelante en aquel momento lo que es el Cenard, invirtió muchísimo en infraestructura deportiva para que los chicos tengan oportunidades y eso se convirtió en un centro de alto rendimiento. Veíamos chicos de todo el país en un lugar que se le pone no solamente un montón de recursos, sino también un amor tremendo por parte de los profesores y los profesionales que hay. Entendimos que era el camino a fortalecer porque es algo que muchas veces se necesita, y necesita un acompañamiento de una política central del Estado Nacional y del Provincial para que los chicos tengan esa oportunidad. Pasa que algunos hoy hablan de responsabilidad fiscal y se olvidan que hay ciudadanos de a pie que sienten, que necesitan poder expresarse y muchos a través del deporte. Y para eso hay que destinar recursos, hay que invertir. No termina siendo un gasto y no termina siendo en vano, sino todo lo contrario. Tal vez nosotros estamos haciendo peronismo de siglo XXI, pero la esencia sigue siendo la misma. Más allá de que parece algo romántico, termina siendo eso. Tan simple como eso.

