(BUENOS AIRES).- «He recibido ofertas, pero preferí esperar antes que aceptar un proyecto con el que no estuviera totalmente comprometido», dijo Mauro Icardi. El delantero sigue sin club tras finalizar su etapa en Galatasaray, aunque recibió propuestas para continuar su carrera.
Desde su salida de Galatasaray, Icardi tuvo distintas posibilidades para seguir jugando, pero decidió no avanzar con una propuesta que no lo convenciera plenamente. «He recibido ofertas, pero preferí esperar antes que aceptar un proyecto con el que no estuviera totalmente comprometido», sostuvo. Su situación, explicó, no responde a la falta de opciones: eligió esperar una alternativa que considerara adecuada para su carrera.
El destino que busca debe permitirle sentirse parte de un plan deportivo ambicioso y competir por objetivos importantes. Icardi dijo que no tiene previsto apurarse para volver a jugar mientras no encuentre una propuesta que lo convenza en lo futbolístico. La espera, según explicó, responde a la búsqueda de un proyecto en el que pueda asumir un compromiso pleno para esta etapa de su carrera.
En una entrevista, el delantero manifestó que le gustaría regresar a Italia, donde creció como futbolista y vivió una de las etapas más importantes de su carrera. Dentro de ese recorrido, el Inter conserva un lugar especial: allí fue capitán y el brazalete quedó asociado a años importantes para él. «Pasé años importantes vistiendo la camiseta del Inter, y el brazalete de capitán marcó una parte de mí. El final fue doloroso, y me gustaría cerrar el círculo de otra manera», expresó.
El deseo de volver no se tradujo en negociaciones confirmadas con el Inter: Icardi no confirmó conversaciones con el club. Aclaró que una eventual vuelta solo tendría sentido si existieran confianza mutua y un objetivo compartido. También sostuvo que el compromiso debería ser de ambas partes: no alcanzaría con la voluntad del delantero si el club no compartiera el mismo rumbo deportivo.
El tramo final de Icardi en el Inter estuvo marcado por la pérdida de la capitanía y un conflicto que terminó alejándolo del equipo. «Perder el brazalete de capitán me dolió mucho», admitió. Durante ese período, contó que atravesaba un problema en la rodilla. Para soportar el dolor, jugaba con infiltraciones.
Icardi dijo que hoy manejaría algunas situaciones de su salida del Inter de otra manera y que podría explicar mejor lo ocurrido y afrontar esos momentos con mayor claridad. Al responder a quienes creen que ya no puede competir al máximo nivel, aseguró que mantiene la motivación y quiere demostrar en la cancha que todavía puede ser importante: «Todavía tengo mucho para dar». «A menudo me han descrito más como un personaje que como un futbolista. Quienes han trabajado conmigo saben cómo entreno, cómo me relaciono con el equipo y cuánto me importa ganar», señaló. El delantero todavía no definió su próximo destino.
+ Seguir a El Intransigente en Google

