(BUENOS AIRES).- Hernán Castillo consideró muy negativo el empate de River y sostuvo que el resultado solo podría disimularse si el equipo gana todos los partidos que le quedan. El periodista también cuestionó las decisiones del cuerpo técnico interino encabezado por Leonardo Ponzio, después de que la reacción del complemento no alcanzara para conseguir la victoria.
El encuentro dejó una oportunidad importante en el camino. River tuvo un primer tiempo muy flojo y recién después del descanso mostró otra respuesta: mejoró su rendimiento y generó argumentos para quedarse con los tres puntos, pero no pudo transformar esa producción en un triunfo. La igualdad dejó un sabor amargo y profundizó las dudas sobre el presente del equipo en un tramo en el que cada punto tiene un peso determinante.
La mirada de Castillo no se limitó al resultado. El empate volvió a poner bajo cuestionamiento las decisiones del cuerpo técnico interino de Ponzio, que necesitaba una respuesta mucho más contundente para sostener las aspiraciones de River. La crítica alcanzó tanto la lectura del partido como los tiempos elegidos para intervenir, además del rendimiento que el equipo había mostrado en la primera mitad.
Uno de los señalamientos concretos apuntó a los cambios. Según el análisis de Hernán Castillo, Sebastián Driussi tendría que haber salido veinte minutos antes; la entrada de Pereyra, a su vez, debió producirse con mayor anticipación. El cuestionamiento estuvo puesto en cuándo se hicieron las modificaciones y en si podían haberse adelantado para aprovechar el crecimiento que River mostró después del descanso.
Castillo remarcó que el equipo levantó su nivel tras una primera mitad muy pobre, aunque consideró que esa reacción no alcanzaba para justificar el empate. River pareció necesitar demasiado tiempo para encontrar respuestas y, cuando mejoró, ya había dejado pasar una parte importante del encuentro. En una etapa en la que el equipo necesita sumar de manera urgente, la posibilidad de corregir durante el partido pesa tanto como el planteo inicial.
Las cuentas también cambiaron con la igualdad. Castillo había planteado que River debía conseguir los 18 puntos que quedaban en juego, pero el empate volvió inalcanzable esa meta. Para el periodista, el resultado solo podría disimularse si el equipo gana cada uno de los partidos restantes. La exigencia, así, ya no admite nuevos tropiezos: cualquier pérdida de puntos puede complicar todavía más las aspiraciones del conjunto de Núñez.
El periodista también expresó pesimismo sobre la posibilidad de que River pueda ganar todo lo que le queda. Su preocupación excede este empate y se vincula con los puntos perdidos y la falta de regularidad del equipo en un tramo decisivo. Para cambiar ese escenario, River necesita corregir los problemas que aparecen desde el comienzo y sostener durante los noventa minutos el nivel que mostró en el complemento. Ponzio y los jugadores deberán encontrar respuestas inmediatas y convertir cada partido restante en una victoria.
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