(BUENOS AIRES).- Boca Juniors venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná y se clasificó a la final de la Copa Sudamericana. El triunfo en Brasil le permitió revertir la derrota de la ida y avanzar a la definición bajo la conducción de Rodolfo Arruabarrena.
La serie terminó 3-2 en el global: después del 0-1 en la Bombonera, Boca ganó la revancha por dos goles de diferencia en Río de Janeiro. El resultado en suelo brasileño definió el cruce y aseguró el pase a la final. El partido ante Vasco fue el quinto que el equipo disputó durante octubre.
El calendario no le da una pausa prolongada al plantel. Boca Juniors visitará a Independiente el próximo domingo, con la obligación de ganar para mantenerse en los primeros puestos de la tabla anual, y tendrá cuatro días para preparar ese clásico. El equipo todavía tiene tres partidos del Clausura por delante.
Al regresar a Buenos Aires, los jugadores tuvieron libre este miércoles por decisión de Arruabarrena, después del desgaste de la serie. La jornada también estaba pensada para que el grupo disfrutara de la clasificación y repusiera energías antes de la recta final. El plantel volverá a entrenarse el jueves y el entrenador evaluará cómo llegan sus futbolistas. La previsión era que el trabajo pudiera ser liviano y que hubiera cuidados especiales para quienes arrastran molestias.
Leandro Paredes jugó desgarrado y fue decisivo en el Maracaná por la importancia del partido. Su ausencia ante Independiente aparecía como casi inevitable, y su situación era una de las que Arruabarrena debía considerar al preparar el equipo. El capitán volvería a ser evaluado en el regreso a las prácticas.
Alan Velasco sumó sus primeros minutos en Brasil después del desgarro que había sufrido frente a Unión. Rodrigo Battaglia, por su parte, fue titular por segundo partido consecutivo, tras más de diez meses sin jugar. Sebastián Villa había llegado con una molestia en un tobillo, mientras que Lautaro Blanco, sin descanso, mostró por primera vez en el Maracaná algunos indicios de cansancio y molestias físicas.
La agenda también incluye el Superclásico, previsto para el domingo 1° de noviembre, y la semifinal de la Copa Argentina ante Banfield, el 14 de noviembre. La final de la Sudamericana se jugará el 21 de noviembre y el rival saldrá del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque. Antes de esos compromisos, el equipo deberá resolver cómo administra las cargas y qué formación presenta ante Independiente.
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