(BUENOS AIRES).- Se cayó la negociación de Boca por Matías Galarza y, en las últimas horas, el club quedó golpeado por una operación que estaba muy avanzada. El volante de Talleres era uno de los principales pedidos de Rodolfo Arruabarrena para reforzar la mitad de la cancha después de la salida de Kevin Zenón, pero las diferencias entre las instituciones terminaron por hacer fracasar la transferencia.
La caída tiene un detalle particular: el Xeneize había avanzado tanto con el futbolista que incluso tenía acordadas las condiciones de su contrato, aunque no consiguió llegar a un entendimiento definitivo con Talleres. La primera propuesta de Boca fue rechazada y, después, apareció en la mesa una deuda que el conjunto cordobés mantiene con el club por Cristian Pavón. La diferencia en la cotización del dólar utilizada para calcular ese dinero terminó siendo determinante y la transferencia quedó caída.
La necesidad de un mediocampista venía de antes. Arruabarrena considera que Boca necesita más variantes en una zona en la que existe una diferencia importante entre los titulares y los suplentes, por eso había pedido específicamente un futbolista para fortalecer esa posición. Galarza fue la primera alternativa que la dirigencia intentó concretar para cumplirle el deseo al Vasco.
El reemplazante que suena
Con Galarza fuera de escena, uno de los nombres que aparece nuevamente es el de Hernán López Muñoz, actual figura de Argentinos Juniors. El enganche ya había sido mencionado como alternativa para el futuro y Arruabarrena lo tendría en consideración para reforzar la generación de juego del equipo. Juan Román Riquelme deberá decidir si acelera por un mediocampista ahora o si espera al próximo mercado.
El nombre de López Muñoz tiene un condimento especial por su pasado. El futbolista surgió de las divisiones inferiores de River y llegó a disputar apenas un partido oficial con el Millonario antes de continuar su carrera lejos de Núñez. Después pasó por Central Córdoba y San José Earthquakes, hasta regresar al fútbol argentino a mediados de 2025 para incorporarse a Argentinos Juniors.
Desde entonces se transformó en uno de los jugadores más importantes del equipo de La Paternal, aunque su situación contractual no sería sencilla para Boca. López Muñoz tiene vínculo con Argentinos hasta diciembre de 2026, pero la propiedad de su ficha corresponde a San José Earthquakes, por lo que Riquelme debería negociar directamente con el club estadounidense. Además, su cotización ronda los cinco millones de euros según Transfermarkt, así que se trataría de una operación importante para el Xeneize.
Hay otras opciones en carpeta, aunque tampoco son simples. Franco Ibarra, de Rosario Central, también apareció entre los nombres considerados, pero su llegada se presenta complicada por la importancia que tiene en el equipo rosarino y porque posee contrato hasta diciembre de 2027. Con el mercado especial prácticamente cerrado, López Muñoz aparece como uno de los nombres que puede tomar fuerza para el futuro: Boca deberá decidir si vuelve a la carga por el ex River o si busca otra alternativa para darle a Arruabarrena el volante que pidió.

