(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya eligió el 10 que quiere para el Boca de 2027: se trata de Lucas Zelarayán, el enganche cordobés que hoy es una de las figuras de Belgrano y que aparece en el radar del presidente xeneize como alternativa para reforzar la zona creativa del equipo. La evaluación llega en medio de la reconstrucción del plantel y de la búsqueda de variantes ofensivas para el próximo mercado de pases.
El perfil del futbolista no es casual. Zelarayán volvió a Belgrano después de una exitosa etapa en el exterior, con pasos por el fútbol de México y Estados Unidos que le sumaron experiencia internacional. Hoy es uno de los nombres destacados del plano local: un conductor con capacidad para jugar detrás de los delanteros, justamente lo que busca un club que necesita sumar talento en los últimos metros.
La movida se enmarca en una necesidad concreta. Exequiel Zeballos dejó Boca y se marchó al Monza, una salida que dejó al equipo sin una de sus variantes ofensivas y obligó a la dirigencia a analizar diferentes posibilidades para el mercado que viene. Zelarayán apareció así como una opción de peso para ese sector del campo.
El pedido de Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena ya le transmitió a la dirigencia su voluntad de reforzar el sector de creación. El entrenador pretende contar con un futbolista capaz de asumir responsabilidades con la pelota y darle mayor claridad al equipo en ataque, algo que el plantel actual no termina de ofrecer de manera sostenida. La búsqueda de un nuevo 10 ganó urgencia después de los movimientos que sufrió Boca y de la exigencia que plantea la temporada que se viene.
El principal obstáculo para la operación está en el contrato. Zelarayán tiene vínculo con Belgrano hasta diciembre de 2027, así que Boca no podría incorporarlo esperando que quede libre en el corto plazo: si Riquelme decide avanzar, la institución deberá sentarse a negociar con el club cordobés y acordar una cifra por su transferencia. Según Transfermarkt, su valor de mercado ronda los 2,8 millones de euros, aunque la cifra final dependerá de las condiciones que fije el Pirata por uno de sus jugadores determinantes. Todo indica que se trata de una inversión importante, sobre todo si el enganche mantiene su nivel.
No es la primera vez que un grande del fútbol argentino se fija en el mediocampista. A comienzos de este año, River también había puesto los ojos en él, cuando Marcelo Gallardo buscaba soluciones para un equipo con dificultades para generar juego. Aquella posibilidad finalmente no avanzó, pero sirve como antecedente del interés que despierta el futbolista entre los clubes más grandes del país.
Por ahora, Zelarayán figura como un objetivo pensado para 2027 y no como una incorporación inmediata. Riquelme sabe que todavía queda tiempo para definir el próximo mercado, aunque también entiende que algunas negociaciones requieren anticipación: con Zeballos ya fuera del plantel y Arruabarrena pidiendo alternativas ofensivas, la decisión sobre el enganche cordobés estará condicionada por lo que Belgrano esté dispuesto a exigir para desprenderse de su figura.

