Con un polo azul turquesa y pantalones grises, ni rastro de simbología del LIV salvo por un pequeño logotipo en el bolsillo trasero, Sergio García salió este viernes al Club de Campo decidido a mantenerse dentro de la ecuación del triunfo, en la que se había metido con un fantástico 67 (-4) el viernes. Esta vez le faltó sal a un ejercicio de 71 impactos que le dejó exactamente como estaba.
No muy lejos de la cabeza de la tabla porque las tarjetas tampoco es que se dispararan. En la primera plaza se quedó solo el escocés Forrest, que entregó un -4 para -9. Sergio solo se desviaría del par dos veces por los nueve primeros (salió por el 10), para hacer un birdie en el 14 y un bogey en el 18. La segunda mitad fue un querer y no poder. Le hacía un birdie al 3 con un putt lejano y en el 4 una mala salida le costaba el bogey. Volvía a restar en el 7 gracias a un gran approach y en el 8 otra bola fuera de calle le quitaba el golpe ganado minutos antes.
“Hay que pelear y luchar, sigo ahí todavía. El rough está complicado, muy denso y hoy (por este viernes) he cogido más del que me habría gustado. Si se te queda la bola hundida no sabes cómo te saldrá. El par no es una vuelta mala, pero me habría gustado hacer menos. Podría haber jugado mejor, pero el bogey del 4 ha dolido. ¿El fin de semana? Yo lo que tengo que hacer es jugar lo mejor posibles y hacer el sábado -6 o -7”, valoró después.
Lógicamente llamó la atención su estilismo, por las noticias que han emergido esta semana sobre su futuro y porque el jueves sí jugó con el uniforme de los Fireballs, la franquicia que ha comandado estos años en el LIV. La única publicidad que lució esta vez, en su gorra, fue la del canal de YouTube que ha abierto siguiendo el camino de otros como Bryson DeChambeau, que han encontrado en la creación de contenido una vía para expresarse más desenfadada.
The swings of all 20 players representing Spain this week 🇪🇸#OpenEspana pic.twitter.com/5PmyaDDQ3e
— DP World Tour (@DPWorldTour) October 9, 2026
“Estoy contento, ahora puedo empezar a mirar al futuro más suelto, con más opciones y a ver qué soy capaz de conseguir de aquí a que empiece la temporada. Sobre LIV 2.0 no hemos tomado ninguna decisión ahora mismo. Estoy agradecido, han sido cuatro años muy bonitos con David (Puig), Josele (Ballester), Abraham (Ancer), Carlos Ortiz, Eugenio (Chacarra)… Hemos disfrutado mucho. Si sigue para adelante LIV, veremos a ver qué ocurre. Si estoy yo, bien, y si no desearles lo mejor”, abordó el asunto.
Josele gana enteros
Con un -2 para -2, Josele Ballester se garantizó el fin de semana en el Club de Campo. Tres birdies, todos en los últimos cuatro hoyos, y un bogey incluyó una vuelta en la que los putts al fin “empezaron a entrar”. “Como decía mi caddie, en cuanto empiezo a estar más acertado en los greenes paso de hacer 33 a 29. De tee a green he estado impresionante, sobre todo en el back nine”.
También destacó el -2 para -2 de Campillo y el -1 para -1 y el corte de Pablo Larrazábal, que después dejó mucho material en zona mixta con esa resignación tan socarrona con la que afronta este deporte. “El golf es que es como el amor, cuando no está al 100% es muy cabrón”, bromeaba cuando se le pedía una explicación al hecho de que los resultados no lleguen pese a que todas las facetas de su juego estén “mejor que nunca”. El 169 en la Race to Dubai, tiene la tarjeta perdida salvo victoria o algo muy cercano a ella en estas últimas semanas del calendario, pero confía en poder jugar mucho la próxima temporada por las exenciones que disfruta como un nueve veces campeón en el circuito y las invitaciones que se ha “ganado” con sus 20 años de lealtad.
Clasificación completa del Open de España
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