(BUENOS AIRES).- Boca mantiene abierta la posibilidad de que Tomás Aranda llegue a la final de la Copa Sudamericana, aunque su presencia todavía no está confirmada. La definición se jugará el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia.
El mediapunta de 19 años sufrió una fractura de peroné durante un entrenamiento a fines de agosto y fue operado. La lesión llegó cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera: se había ganado un lugar importante en el equipo y había recibido la camiseta número 10. Se destacaba por encarar, encontrar espacios y conectar a los delanteros con el mediocampo; con su baja, Boca perdió a uno de sus principales generadores de juego.
Aranda respondió favorablemente a las etapas de rehabilitación y mostró progresos. Los plazos habituales para la consolidación de una fractura de este tipo van de ocho a doce semanas, aunque la evolución depende de cada paciente. Rodolfo Arruabarrena busca acompañar cada etapa sin apurar los tiempos ni exponerlo a una recaída. El entrenador ya recurrió a Leandro Paredes después de una lesión cuando lo consideró preparado; ese antecedente no cambia la cautela con Aranda.
Alan Velasco ocupó el lugar del juvenil durante su recuperación y volvió a sumar minutos en el Maracaná después de superar un desgarro. Otra variante que manejó Arruabarrena fue combinar a Sebastián Villa, Leonel Flores y Miguel Merentiel, con un ataque más orientado a la velocidad y el desequilibrio.
Boca venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, revirtió la derrota de la ida y aseguró su lugar en la final ante Atlético Mineiro. La clasificación aumentó la importancia de contar con todas las variantes ofensivas disponibles para la definición.
El calendario de noviembre incluye el Superclásico, los últimos compromisos del Clausura, la semifinal de la Copa Argentina y la final internacional. En ese tramo, el regreso de Aranda podría ampliar las opciones del equipo, siempre que su evolución permita que vuelva a competir.
Para la final, Aranda estará cerca de cumplir tres meses desde la operación. Antes tendrá que recibir el alta médica, completar la puesta a punto y demostrar que puede competir al máximo nivel. Las próximas semanas serán determinantes para evaluar su respuesta a las exigencias de la rehabilitación; también sigue vigente la posibilidad de que vuelva recién durante la pretemporada de 2027.
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