“Hazlo como si fueras a morir mañana”. La canción de Leiva que acompaña a la Selección se ha convertido en una declaración de intenciones para Iyana Martín. A sus 20 años, la base asturiana afronta unas semifinales de un Mundial ante Estados Unidos (20:00, Teledeporte y #Vamos) con la misma mezcla de descaro y ambición que define su juego.
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— Diario AS (@diarioas) September 11, 2026
El jueves en rueda de prensa, Miguel Méndez dijo que una jugadora, nada más acabar el partido ante Australia, le dijo: ‘Vamos a por ellas’. ¿Es la sensación que hay dentro del vestuario?
¡Claro! Ese es el objetivo. Llevamos mucho tiempo trabajando para eso. Mola, porque tanto el staff como las doce jugadoras tenemos muy claro que queríamos competir hasta el final. Ha tocado Estados Unidos y el reto es más grande, pero somos ambiciosas.
¿Las ven más accesibles que nunca?
No lo sé. Cada año es diferente, cada Mundial, cada situación. Ellas tienen bajas, pero la clave es centrarnos en nosotras, en cómo estamos, en lo que podemos hacer, en nuestro trabajo. Sabemos que son jugadoras buenísimas.
Con todo el revuelo que hay alrededor de Caitlin Clark, ¿enfrentarse a ella es una motivación extra?
Motiva jugar contra jugadoras así. No solo contra ella, porque Estados Unidos tiene una plantilla increíble. Pero aquí en el Mundial hay más selecciones potentes; juegan las mejores del mundo. Jugar contra ella es una motivación, pero también es un reto.
¿Las veteranas les tienen que parar alguna vez los pies a la jóvenes?
¡Claro! Tienen más experiencia y nosotras a veces somos un poco alocadas. Es el balance de este equipo: gente que revoluciona y gente que tranquiliza. Esa suma de caracteres nos convierte en un equipo muy guay.
Con Awa Fam, Elena Buenavida, Alicia Flórez… ¿estamos ante la versión femenina de los júnior de oro?
No, estamos delante de jugadoras que tienen ganas de hacer las cosas bien. Que tienen ambición, que quieren competir. No seríamos lo que somos sin las jugadoras de antes. Venimos de un legado increíble, de gente que dio la cara muchos años antes que nosotras. Nos han abierto las puertas de lo que podemos hacer, lo que podemos lograr y a donde podemos llegar. Gracias a ellas también somos lo que somos ahora, añadiendo la personalidad que tenemos, la valentía, el carácter luchador de esta nueva generación.
Pau Gasol ha venido al entrenamiento y luego ha estado hablando con Awa y con usted, ¿qué les ha dicho?
Nos ha dicho que no tengamos miedo, que se puede, que son humanas. Que marquemos el nivel de dureza desde el primer momento y que, sobre todo, lo disfrutemos mucho, porque no todos los días se juega una semifinal de un Mundial.
Le pongo en un apuro. Última posesión y uno abajo ante Estados Unidos. ¿Quién se juega ese último tiro? ¿Usted?
La que mejores sensaciones haya tenido en el partido. Eso no se sabe nunca, pero la que mejor sensación tenga. Para ella es la bola.
Séptima en anotación de todo el Mundial y décima en valoración con 20 años, ¿cuál es su techo?
No me fijo mucho en los números. No es mi objetivo. Me marco más el objetivo grupal de conseguir una medalla, de ganar este sábado. Ese es mi plan, más que pensar en estadísticas individuales.
¿Cuál es el mejor consejo que le ha dado alguien a lo largo de su carrera?
Que disfrute del momento y del baloncesto, que lo que no dependa de mí no lo puedo controlar.
En estos días habrá recibido muchos mensajes de felicitación. ¿Cuál es el que le ha hecho más ilusión?
Todo el apoyo y los mensajes que estamos recibiendo esta semana están siendo muy especiales. Me escriben niños y niñas, adultos, personas mayores… ¡Es increíble! Pero yo soy muy de casa y que mis padres estén aquí me hace muy feliz. Que mis abuelos, mis tíos, mis mejores amigos… me sigan desde casa y recibir sus mensajes todos los días me hace también muy feliz.
Hace tres años jugaron una final de un Mundial Sub-19 ante Estados Unidos, donde estuvieron a punto de ganar.
Estamos muy agradecidas de que la Federación organizase ese Mundial en Madrid. Nos dio la bienvenida a las competiciones profesionales, por los recursos que hubo, la visibilidad… Fue una carta de presentación para nosotras. Con trabajo, ambición y esfuerzo hemos llegado hasta aquí. Me hace muy feliz compartir este Mundial con las doce jugadoras. Todas y cada una son especiales en lo suyo, pero ver que solo tres años después estoy con las mismas jugadoras con las que plantamos cara y miramos a los ojos a Estados Unidos me hace especial ilusión. Seré muy feliz jugando junto a ellas estas semifinales.
¿En qué ha cambiado la Iyana que fue MVP de un Mundial respecto a la que ahora compite con la absoluta?
Soy un poco más madura, aunque me queda mucho… Tengo solo 20 años. Pero he madurado mucho tanto dentro como fuera de la pista. La Iyana que jugó ese Mundial vivía en una residencia con un tutor 24 horas y ahora vivo sola, juego como profesional, he vivido muchas más experiencias.
Se ha colgado muchas medallas, pero nunca ha ganado una final. ¿Ya es hora de que se acabe el gafe?
Awa tampoco ha ganado (risas). Lo hablábamos hoy con José Ignacio (director deportivo de la FEB). Nos hemos sentado a comer y lo hablábamos, que no hemos ganado nunca un oro. Sería espectacular, increíble y maravilloso ganarlo aquí, pero tenemos que estar tranquilas, mirar el partido de mañana. Que venga lo que tenga que venir.
Tras el draft, la general manager de Portland Fire la comparó con Doncic como un talento precoz, que desde joven se había hecho un hueco entre los mejores. ¿Cómo se toma eso?
Me gusta que Portland piense eso de mí y espero estar a la altura de estas declaraciones. Estoy muy agradecida con ellos porque me han dejado respirar, que es lo que les pedí, y aun así me draftearon con el número siete. Espero responder y estar a la altura de lo que me piden.
El otro día estuvo en el entrenamiento de la Selección Vanjia Cernivec, la general manager. ¿Qué le dijo?
No la conocía en persona. Es encantadora y siempre me escribe un montón. Estuvimos hablando del Mundial, de cómo lo veía ella, que había visto los partidos y que estaban contentos de cómo estaba haciendo las cosas. Fue una carta de presentación.
En Portland, este año, está Megan Gustafson. ¿Qué le ha contado de la franquicia?
Que está muy contenta. Es un equipo que tiene la suerte de tener muchas jugadoras europeas, un baloncesto muy europeo al que creo que puedo engancharme bien. Tengo que llegar allí, situarme, pero tengo ganas.
La canción de Leiva “Como si fueras a morir mañana” se ha convertido en el himno de esta Selección. ¿Quién la propuso?
No lo recuerdo bien, pero creo que se puso un día antes de un partido, en Tenerife. Todas la cantamos mucho y pensamos: “esta canción nos conecta”. A partir de entonces es la primera canción que suena antes de salir a jugar.
La letra dice “¡Hazlo! Como si ya no te jugaras nada, como si fueras a morir mañana. Aunque lo veas demasiado lejos”. ¿Es esa mentalidad la que explica el momento que está viviendo?
Por supuesto. Estos partidos, en los que si no ganas te vas a casa, los tienes que vivir así. Y hoy más. Nunca imaginé jugar el partido que voy a jugar hoy, unas semifinales de un Mundial ante Estados Unidos. Lo veía imposible. No me queda otra que disfrutarlo como si fuera el último.
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