(BUENOS AIRES).- “Quería tener un gesto con los inmigrantes que han perdido la vida”. Con esa explicación, Kylian Mbappé salió a aclarar su posición después de que Vinicius Júnior, él mismo e Ibrahima Konaté ocultaran el lema de solidaridad con Ceuta en la previa del partido entre Elche y Real Madrid, un gesto que derivó en una polémica institucional en el fútbol español.
Vinicius Júnior y sus dos compañeros salieron a la cancha del Martínez Valero con la remera blanca parcialmente doblada, de manera que no se leyera la frase “Todos somos caballas”, y se la quitaron de inmediato tras el saludo inicial. A diferencia de sus compañeros, que mostraron el mensaje completo, las figuras del equipo esquivaron la consigna en la previa de un encuentro que su equipo terminó ganando 3-2. La imagen recorrió España en horas y encendió el debate político y deportivo.
La campaña no fue organizada por LaLiga, sino por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que la lanzó el 11 de septiembre bajo el lema “Ceuta no está sola”. La entidad está presidida por Vicente Boluda, quien fue presidente del Real Madrid en 2009. El término “caballas” es el nombre popular con el que se conoce a los habitantes de la ciudad autónoma de Ceuta.
El trasfondo del conflicto se remonta al 31 de julio, cuando más de 70.000 personas cruzaron desde Marruecos hacia Ceuta por la frontera del Tarajal. El presidente español Pedro Sánchez confirmó que aún hay más de 5.000 migrantes viviendo en campamentos improvisados en la zona. La campaña dividió a los clubes: Villarreal, Real Betis y Elche adhirieron de inmediato, mientras que el Barcelona se negó como institución a vestir la remera en sus partidos.
El acoso en redes y la respuesta oficial
El caso de Ez Abde marcó el clima previo al gesto de los madridistas. El delantero marroquí del Betis sí lució la camiseta de apoyo a Ceuta en el partido contra el Villarreal en La Cerámica (1-2) y después sufrió una ola de agresiones, acusaciones de traición y amenazas de muerte en redes sociales. “Todos somos conscientes, hay que recordar al jugador del Betis que se puso la camiseta, lo que sufrió en redes sociales, incluso amenazas de muerte”, señaló José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD).
Desde el Real Madrid, en tanto, decidieron no tomar ninguna medida contra sus tres futbolistas ni entrar a valorar sus opiniones personales. Desde la entidad argumentaron que el vestuario es “un grupo humano con diferentes sensibilidades” y que cada jugador debe poder “pensar y actuar conforme a sus propias convicciones”, situando “la libertad individual por encima de todo”. El gesto se leyó también a la luz de los perfiles de los protagonistas: Vinicius Júnior es un símbolo mundial en la pelea contra el racismo, y Mbappé y Konaté han denunciado públicamente el avance de discursos de odio en Francia, por lo que los tres se mostraron reticentes a posar con una consigna de fuerte carga política.
Uribes respaldó la decisión de los futbolistas y pidió respetar sus posturas individuales. “Ellos han introducido esa consideración personal en conciencia y yo creo que lo que tenemos que hacer es respetar su conciencia y, si han dado sus motivos, todavía más”, sostuvo el dirigente, quien destacó que Mbappé mantuvo su solidaridad con Ceuta y con las víctimas en la entrevista al diario As. El presidente del CSD afirmó además que los tres jugadores fueron objeto de un “acoso terrible” después de su decisión y que lo verdaderamente grave son “los intolerantes de un lado o de otro que no dejan que las personas puedan decidir libremente”.

