(BUENOS AIRES).- «No corremos riesgo de jugar la final», dijo Juan Sebastián Verón, al asegurar que Estudiantes no corre riesgo de quedar afuera de la definición por el caso de Marcos Rojo. El presidente defendió la participación del defensor en la revancha de semifinales, disputada en Brasil, con una autorización provisoria, según la postura del club.
Verón explicó que la dirigencia consultó a sus asesores legales antes de avanzar con la inscripción de Rojo. «Desde un primer momento nos asesoramos para saber dónde estábamos parados. No queríamos tener ningún problema», dijo. La consulta buscó que el club conociera su situación antes de completar el trámite y evitara inconvenientes. Con ese argumento, el presidente defendió el procedimiento que siguió Estudiantes para obtener la habilitación del defensor.
Antes de la revancha, Estudiantes presentó un reclamo ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y obtuvo una medida provisoria que permitió incluir a Rojo en el equipo. Ese permiso habilitó al defensor a jugar el partido de vuelta, disputado en Brasil, pero no resolvió de manera definitiva toda la controversia. Estudiantes eliminó al conjunto brasileño por penales en el estadio Maracaná.
El reclamo de Flamengo llegó después de esa eliminación y cuestionó la participación de Rojo en la revancha. El club brasileño busca que se sancione una supuesta inclusión indebida y sostiene que el caso debe analizarse según las normas de inscripción y las decisiones adoptadas durante el proceso. También pretende que el planteo tenga consecuencias deportivas y que la disputa se resuelva antes de la final. El conflicto dejó de ser exclusivamente futbolístico y pasó a centrarse en la interpretación de los reglamentos y el alcance de la autorización provisoria del TAS.
Juan Sebastián Verón dijo que el expediente seguía abierto y que Estudiantes aguardaba una resolución definitiva del TAS. «Estamos a la espera de la resolución definitiva del TAS, no sabemos cuándo puede ser», señaló. La autorización que permitió jugar a Rojo fue provisoria y no equivale a una sentencia definitiva sobre toda la controversia. Por eso, el permiso para disputar la semifinal no cerró el análisis del reclamo.
La presentación de Flamengo no implica por sí misma que Estudiantes pierda la clasificación ni que el equipo brasileño recupere el lugar en la final. Aunque el club busca una sanción con efecto deportivo, su planteo no cambia automáticamente la situación de los equipos en la definición. Verón sostuvo que Estudiantes no corre riesgo de quedar afuera y que la clasificación se ganó dentro de la cancha.
La final de la Copa Libertadores está prevista para el 28 de noviembre, ante Palmeiras, en Montevideo. Estudiantes continúa con la preparación para el partido mientras espera que el TAS resuelva el expediente. La fecha del fallo todavía no está definida: Verón dijo que no sabía cuándo podía conocerse.
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