Hacía mucho, mucho tiempo que no se veía una sorpresa de semejante magnitud en unos Mundiales de ciclismo. Y este domingo en Montreal debió sonar a todo volumen Ingobernable de C. Tangana, porque la prueba de fondo élite masculina que echó el cierre a una semana vibrante de competición fue increíble. Indescifrable. No estuvo Tadej Pogacar y eso propició una carrera para la historia, de alternativas infinitas y de giros de guion constantes, en la que se coló como quien no quiere la cosa Brandon McNulty. Sí, leyeron bien. Con una cabalgada en solitario de unos 32 km, el estadounidense se proclamó campeón del mundo por primera vez en su carrera, sucediendo en el palmarés al esloveno y manteniendo el arcoíris en el seno del UAE. Ver para creer.
Evenepoel, Seixas, Del Toro, Pidcock… Da igual en los nombres que piensen, ninguno de los principales favoritos, ninguno de aquellos llamados a ocupar el trono que Pogacar dejaba vacante estuvieron a la altura de las expectativas. Con todo merecimiento, con fe y tesón, McNulty hizo historia para el ciclismo de su país, que no veía un campeón del mundo desde hacía 33 años con un tal Lance Armstrong (1993). Junto a él, que era un mar de lágrimas, estuvieron en el podio Michael Matthews (plata) y Mathieu van der Poel (bronce). Juan Ayuso hizo una gran gestión de carrera, guardándose todo lo posible, pero ni por esas le acompañaron las fuerzas y se tuvo que conformar con el 13º lugar.
VISTIÉNDOSE DE POGACAR.
‘MAKING AMERICA GREAT AGAIN’.🌈🇺🇸 ¡𝐁𝐑𝐀𝐍𝐃𝐎𝐍 𝐌𝐂𝐍𝐔𝐋𝐓𝐘 ES CAMPEÓN DEL MUNDO EN RUTA Y DEVUELVE A ESTADOS UNIDOS A LA CIMA 33 AÑOS DESPUÉS!
Michael Matthews y Mathieu van der Poel, plata y bronce respectivamente.#Montreal2026… pic.twitter.com/LJPht5LdPd
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) September 27, 2026
Superado el arco del kilómetro 0 comenzaron las hostilidades. En lugar de que las grandes selecciones buscasen filtrar algún corredor delante para guardarse las espaldas, esta vez le tocó el turno a los más modestos. Se formó una escapada de 16 corredores, con nombres ilustres como los de Biniam Girmay y Andreas Leknessund. Mientras Bélgica y Países Bajos asumían el control del pelotón, el resto se dejaba llevar. España incluida, por supuesto. Su batalla arrancaría mucho después.
Superado el trámite de los 100 primeros kilómetros, totalmente llanos, quedaban los 170 restantes, que concentraban toda la dureza del recorrido con más de 3.800 metros de desnivel acumulado. En total, 12 vueltas a un circuito de 13 km con otros tantos pasos por la cota de Voie Camillien-Houde (1,6 km al 7,5% de media) que tanto juego dio en el resto de carreras de estos campeonatos. Al sonido de los tambores de guerra, percusión a cargo de Francia, los casi 8 minutos que tuvo la fuga cayeron en picado de forma vertiginosa. Para entonces, en los primeros pasos por la subida, Mas marchaba a cola de pelotón. Una imagen que, desde luego, nunca es tranquilizadora.
🌈🇺🇸 BRANDON MCNULTY 🇺🇸🌈
Unbelievable scenes as the American claims the 2026 Men Elite UCI Road World Championships title 🤯
Just WOW! 👏#Montréal2026 pic.twitter.com/jXjh5EOKIe
— UCI (@UCI_cycling) September 27, 2026
Los peores presagios se confirmaron a unos 106 km del final, cuando Paret-Peintre aceleró con dureza en la cota con la fuga ya neutralizada. Ese arreón dejó al descubierto la debilidad de Mas, que quedó descolgado del pelotón con mucha facilidad. Toda la responsabilidad de España pasaba a hombros de Ayuso. Poco después se formó el primer corte peligroso, en el que estuvieron representadas las principales potencias (Italia, Francia, Bélgica…). Había que estar ahí, y los chicos de Valverde no fallaron. Camprubí, siguiendo la rueda de Healy, consiguió entrar. Van der Poel sabiéndose inferior en un hipotético cara a cara más tardío frente a corredores como Evenepoel, Seixas y Del Toro, vio su oportunidad y llegó delante. Al abordaje.
Otras dos figuras que se veían en similares circunstancias a las del neerlandés decidieron que su apuesta era esta, así que Roglic y Van Aert consiguieron enlazar. Cuando el pelotón les echaba el aliento en el cogote, el belga pasó a la acción. La maniobra la leyó a la perfección Van der Poel, quién si no, que le alcanzó rápidamente. La jugada les salió de maravilla, porque pronto se unieron a su causa corredores de clase mayúscula: Roglic, Simmons, Onley y Charmig. Buen marrón para Francia, Italia, España, Dinamarca…
Viendo lo peligrosa que se había puesto la carrera, y ante la falta de un equipo sólido a su alrededor, Del Toro tomó cartas en el asunto por su cuenta. Seixas también hizo su aportación y el pelotón saltó por los aires. El grupito de favoritos, en el que se ubicó Ayuso, quedó formado. No le gustó nada el panorama a Van der Poel, que viéndolos cada vez más cerca lanzó un ataque tremendo en un suave repecho. Sólo Simmons y Onley pudieron seguirle. Con 65 km por delante, apareciendo prácticamente de la nada, Roglic volvió a unirse a ellos. Incombustible. Eterno. Era un cuarteto para soñar.
La locura en Montreal
El siguiente tramo de carrera se cocinó con un fuego de tensión permanente. Un tira y afloja continuo, cruce de miradas, caos, incertidumbre. Un Mundial en estado puro. A 34 km de meta, el grupo de Del Toro, Seixas y compañía se rompió para dar caza a los hombres de cabeza. En ese corte no logró estar Ayuso, al que le dejaron toda la tostada de cerrar el hueco. Evenepoel, que se encontraba allí, no tenía piernas para ayudarle. España decía adiós a los metales.
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En ese punto llegó el movimiento más inesperado, y el que más subestimaron todos y cada uno de los favoritos al arcoíris. McNulty, que había llegado desde atrás, se marchó en solitario con el consentimiento del rato. Fuerzas, lo que se dice fuerzas, no había muchas, y entre recelosas miradas y dudas porque nadie quería trabajar llevando a Matthews en el grupo, el norteamericano hizo camino. En la última vuelta, Seixas sacó bandera blanca, completamente acalambrado. Uno menos. No hubo acuerdo para dar caza, y además McNulty contó con el trabajazo de Jorgenson por detrás, una dolor de muelas para todo aquel que osó atacar. Dando golpes al manillar, sin creérselo, McNulty alcanzó la meta para culminar una de las mayores sorpresas de siempre en un Mundial. Por detrás, Matthews (plata) y Van der Poel (bronce) cerraron al podio con el esprint de grupo. Día memorable de ciclismo.
Mundial de fondo élite masculino
- 1º Brandon McNulty (EE UU) – 6h 17:04
- 2º Michael Matthews (AUS) – a 13″
- 3º Mathieu van der Poel (PBa) – m.t.
- 5º Isaac del Toro (MÉX) – 14″
- 12º Remco Evenepoel (BÉL) – 25″
- 13º Juan Ayuso – 2:08
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