La Sprint del sábado en Singapur arrancó media hora tarde por la lluvia y resultó bien caótica (y hasta peligrosa), entregando sustos y sorpresas al inicio y al final y terminando con nueve abandonos, incluido entre ellos el del argentino Franco Colapinto, cuyo Alpine tuvo una falla técnica que le robó sus buenas chances de sumar puntos. Tras ganar por primera vez en este 2026 el domingo pasado en Malasia, el tetracampeón Max Verstappen también se llevó la victoria en la última mini-competencia de la temporada.
Aunque el neerlandés arrancó desde la pole, su Red Bull volvió a complicarlo en la largada, una debilidad que el monoplaza de la escudería austríaca ha evidenciado este año. George Russell, con su Mercedes, aprovechó la oportunidad y adelantó a Verstappen. Y casi lo logra Lewis Hamilton, quien brilló en la largada pasando desde la sexta posición a la tercera. Sin embargo, la ilusión del compañero de Kimi Antonelli -líder del campeonato, ahora con 325 puntos- no duró ni hasta el final de esa primera vuelta: el británico perdió el control de su bólido en la salida de la última curva, se estrelló contra un muro y la escena dio escalofríos, porque su monoplaza rebotó hasta la otra pared, cruzando toda la pista transversalmente en medio de una bruma que paralizó el corazón de los aficionados, temerosos de que el pelotón se llevase puesto al Mercedes de Russell, que afortunadamente salió intacto del caos.
En plena aparición del auto de seguridad, que entonces ingresó a la pista, llegó el infortunio para el piloto argentino: su Alpine se paró en la curva 14 por una falla técnica del A526 que lo obligó a abandonar la Sprint apenas tras esa segunda vuelta. “Fue una lástima, porque había una buena oportunidad y fue un problema del auto, aunque todavía no sabemos exactamente qué fue”, diría luego de la prueba el pilarense, consciente de que tanto Nico Hulkenberg como Oliver Bearman (que habían largado detrás suyo) terminaron metiéndose en los puntos.
Mientras Verstappen encaró sin obstáculos hacia su triunfo (Hamilton terminó segundo y Charles Leclerc, tercero), el final de la mini-prueba en el callejero de Marina Bay, como el principio, volvió a ser accidentado. Los McLaren se tocaron en el último giro, cuando Lando Norris intentó adelantar a Oscar Piastri y terminó golpeando el monoplaza de su compañero de equipo, que entonces estaba cuarto y por esa acción terminó abandonando la competencia. Aunque el actual campeón se arrepintió de haber pedido la suspensión de Colapinto por el incidente en Baku y de haber declarado que una maniobra como la del argentino “no merecía estar en la Fórmula 1”, los azares deportivos le recordaron en Singapur, dos semanas después, que nadie es infalible; el papaya británico, seguramente, se habrá acordado de sus palabras. La FIA, que penalizó entonces a Colapinto con +5 posiciones, decidió no sancionar a Norris este sábado.

