Max Verstappen fue el gran protagonista del sábado en el callejero de Marina Bay, tras vencer en la Sprint del primer turno y conquistar la pole por la noche.
El rostro del argentino Franco Colapinto al finalizar la acción era de frustración, porque así fue su jornada de la Fórmula 1: un problema de su A526 lo obligó a abandonar la mini-carrera vespertina y las cosas no terminaron de mejorar más tarde, cuando apuntaba a una buena clasificación, pero el comportamiento del Alpine se retrajo para sorpresa del pilarense, quien finalmente no pudo acceder a la última tanda clasificatoria y largará 15° el Gran Premio de Singapur. La carrera, este domingo, comenzará a las 9 de nuestro país (transmite Disney+ Premium).
La cara de desconcierto de Colapinto, traspirado tras la clasificación en Singapur, lo decía todo. El piloto #43 era un manojo de frustraciones: su Alpine lo obligó a abandonar en la Sprint y, aunque encaró la clasificación con cambios en la unidad de potencia de su monoplaza tras aquella falla técnica, la ilusión volvió a durarle poco. El A526 parecía haberse estabilizado y el pilarense se destacó en la primera tanda clasificatoria con dos vueltas muy buenas para meterse en la Q2 noveno, a +0.832s del mejor tiempo de aquella sesión (que marcó Lewis Hamilton) y con un registro más rápido que los dos Mercedes o el Racing Bull de Arvid Lindblad.
El problema llegó en la Q2, donde el representante nacional desconoció el comportamiento del A526 y fue el único de los 16 pilotos que no pudo mejorar su tiempo de la sesión anterior. Así, terminó 16°; más allá de eso, finalmente largará una posición más adelante dado que el británico George Russell -el principal perseguidor de Kimi Antonelli en la lucha por el título- parte desde el fondo porque estrena unidad de potencia y excedió los compuestos disponibles para esta temporada.
“Ha sido un día un poco frustrante”, resumió el argentino, poniéndole el adjetivo exacto a lo que su rostro transmitía. “En la Sprint perdí potencia y todo el sistema se apagó. Realizamos algunos cambios y ajustes entre sesiones y volvimos a salir a pista. Me sentí cómodo en la Q1, pude empujar y marcar un buen tiempo. Sin embargo, a partir de ahí, el auto se volvió progresivamente más difícil de manejar y experimenté un extraño cambio en el equilibrio que me hizo perder adherencia en el tren trasero, especialmente en mi última vuelta de la Q2. No tengo claro a qué se debió”, explicó Colapinto, quien se aferra a su calidad y también le pone fichas a las particularidades de Singapur para soñar con los puntos este domingo. “Aquí todo puede pasar, dadas las condiciones meteorológicas y la posibilidad de que algunos autos no terminen la carrera, así que veremos qué resultado conseguimos”, concluyó.
Esa última sesión a la que no logró llegar Colapinto la dominó de principio a fin Verstappen, con un primer giro de 1m31s373 que le aseguró la posición privilegiada y le permitió quedarse con la pole de Singapur que él quería -la del Gran Premio- y que conquistó por primera vez este sábado. Ahora, el neerlandés sueña con otro estreno, todavía más feliz: ganar el domingo aquí, donde todavía nunca venció.

