Y España sobrevivió. Estos partidos también son los que dan un enorme coraje, los que permiten sentar las bases del futuro. La Selección Sub-16 masculina se enfrentaba a Lituania por el premio de consolación, un bronce que ha acabado sabiendo a oro. En fondo y forma, por todo y por nada, por cómo se ha dado y por cómo se podría haber dado. Tras una dura derrota en semifinales ante Letonia, en un final apretado en el que no faltó la polémica, los chicos de Miguel López-Palacios tenían que hacer un reseteo mental que a veces es difícil a estas edades. Pero, en una lección de madurez y coraje, sacaron fuerzas de flaqueza: dominando el choque primero y resistiendo después las acometidas de un rival que a punto estuvo de rozar la gesta y culminar una remontada histórica. Pero que se quedó por el camino, porque el destino de la medalla estaba escrito. Y ponía un nombre: España.
No fue fácil, y eso que la Selección llegó al último cuarto con una amplia ventaja (62-84) y llegó a ir por delante en el marcador durante casi 39 minutos, lo que tardó en anotar la primera canasta, ya que Lituania nunca consiguió empatar o ponerse por delante. Pero por momentos lo llegó a parecer: 31-12 de parcial en el último periodo, un esfuerzo sobrehumano que estuvo muy cerca de darle la vuelta al marcador. Y todo por obra y gracia de Danielus Jasikevicius, el sobrino del mítico Saras, que anotó 11 puntos en los últimos 2 minutos, incluidos tres triples consecutivos que dejaban todo por decidir (93-94) a 16 segundos para el final. Jan Martín anotó entonces dos tiros libres y el balón volvió a llegar a la promesa lituana, que esta vez erró. Suspiro de alivio y bronce merecido.
España demostró pundonor, pero también un excelente juego colaborativo. Rhys Robinson, que cierra con medalla su primera experiencia internacional, fue el mejor de su equipo con 16 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias. Le acompañaron los 10 tantos y 9 rechacfes de Ryan Vincent, los 12 de Jan Cerdán, los 10 de Sergio Palau y el increíble esfuerzo de Izan Pérez (13) y un Pablo Mera que cuajó una actuación más que completa (14+5+7, con 4 robos que compensaron sus 7 pérdidas). La Selección dominó la lucha por el rebote (28-36) y birló a su rival un total de 14 balones para llenar de inseguridad a los lituanos y anotar en transición. Pero, lo más importante, es que se repusieron mentalmente para vencer a su némesis, que contó con 19 tantos de Jasikevicius, los 17 de Rapolas Klisauskas, los 13 de Arnas Ramanauskas y la ayuda de Lukas Andrulis (12) y Jonas Birzinis (11).
Noticias relacionadas
De esta manera, la Selección Sub-16 suma así su séptimo bronce en una categoría queha conquistado hasta en seis ocasiones. Asimismo, se trata del quinto metal conquistado por las categorías inferiores de España este verano, tras el oro continental de la Sub-18 femenina, la plata mundial de la Sub-17 femenina y los dos bronces de las Sub-20 masculina y femenina respectivamente en sus Europeos. La Federación Española de Baloncesto sonríe mientras el futuro se llena de promesas que llaman con fuerza a las puertas del destino y amenazan con derribarla. Una medalla más que permite presumir de cantera. Y una de un mérito incuestionable, enormérrimo. Un bronce que sabe a oro.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

