Fue un gigante con pies de barro. Una tiranía algo inconsistente. Y una exhibición de intensidad bajo los 37º del Di Stéfano. El Real Madrid fue muy superior al Leganés… pero le pillaban a la contra. En eso se resume. Al menos, los 45’ que se permitieron ver. Porque esta vez, en un arrebato de generosidad improvisada, el club autorizó la emisión y permanencia de la prensa hasta el descanso. Frente al Alcorcón, el blackout llegó a los 20′. Aquí, media parte; para entonces, el partido iba 2-1. Resultado trampantojo, pero que explica el diagnóstico. Mourinho tiene un equipo que superó el 70% de posesión y a la vez, sufría en los repliegues. Es el talón de este Aquiles, aún en su adolescencia futbolística. Los contragolpes tras pérdidas. Más allá de eso, a la máquina se le ven tuercas más, mucho más apretadas. Una idea estudiada −fútbol muy vertical− y un mejor tono físico. Marcaron Valverde, Gonzalo y Mastantuono. Fue una notable mejoría. En resumen, un baño haciendo ciertas aguas.
Las mejores imágenes del Real Madrid – Leganés de pretemporada
Las mejores imágenes del segundo partido de pretemporada de Mourinho al frente del Real Madrid.
Como la que Mou ofreció a la prensa en su primer acercamiento. La anécdota de la tarde. “Con este calor…”, dejaba caer. Sus jugadores ya lo sufrían, porque ya calentaban. Para entonces, había decidido no hacer experimentos de salida: los diez jugadores disponibles del primer equipo, al once. Uno conformado por Lunin bajo los palos; en la defensa, Trent, Asencio, Huijsen y Carreras; un doble pivote con Valverde y Camavinga; por delante, Mastantuono, Güler… y Ciria, el canterano escogido para la ocasión (frente al Alcorcón fue Gabri Valero); y en punta, Gonzalo. Así salió el Real Madrid, dibujado en un 4-2-3-1 que se empieza a descifrar: Valverde ataca los espacios y entonces, Güler retrasa su posición. Una permuta muy efectiva, pero que requerirá la coordinación de un reloj suizo ante colosos. Billy enseña una de sus pistolas.
Mourinho se acerca al córner donde está la prensa: “¿Queréis agua? Con este calor…”.@diarioas pic.twitter.com/DvYzOJvAmI
— Sergio López (@AS_SergioLopez) July 28, 2026
Las garras del Halcón
Funciona, vaya que si funciona. Tanto, que fue la fórmula para abrir el marcador: el Halcón extendió sus alas, atacó por la frontal del área y recibió un pase en profundidad. Una delicia de Güler que le dejó solo ante el portero. Gol con un disparo raso, al segundo palo. Para entonces, Valverde ya había tenido dos. Y es que previamente se permitió el lujo de no atinar en el remate de una jugada casi calcada. Será una cuestión de afinar la puntería; ocasiones, genera. Y eso es lo más importante a estas alturas.
El Leganés apenas salía de su campo. De hecho, sufría horrores para encadenar una secuencia de pases ante la presión alta de Mourinho. Pero cuando era capaz de evadirla… alerta naranja en Valdebebas. Casi siempre se buscaba el balón a la espalda de Trent para superar la muralla. Funcionaba poco; pero cuando lo hacía, sonaban los violines de Psicosis. Y se generaba ese runrún en Valdebebas. Algo de sangre llegó al río; pero antes, el segundo zarpazo.
Depredador Gonzalo
Golzalo, de vuelta a escena. Premio tras un recital de sacrificio y lucha. Estaba siendo el mejor del equipo. Sin cazar grandes ocasiones porque faltaba más precisión de sus escuderos en tres cuartas partes. Él leía la jugada, se posicionaba y entonces… el pase no era bueno. Pero no dejó de morder en ningún minuto. De liderar las presiones, de bajar a ayudar en la creación. Y casi en la primera que tuvo, a la jaula. Balón a la espalda y picadita ante la salida del portero para hacer el 2-0. Letal.
El talón de Aquiles
Fue entonces cuando el Real Madrid más aguas hizo. Hasta encajar. Balón hacia la banda izquierda, controló Nami, caracoleó, se deshizo de Trent perfilándose hacia dentro y soltó el chut. Un zurriagazo que dejó mudo al Di Stéfano. El balón voló… y entró por el segundo palo. Golazo. Torció el gesto Mourinho, aunque manteniendo una mayoritaria cara de póker. El diagnóstico es claro y eso es lo más importante, tener ubicado lo que hay que trabajar: minimizar las pérdidas, porque se sufre al contragolpe. Quedó claro.
Sentencia fugaz
De hecho, se enmendó en la segunda parte. Para entonces, el baño pasó a ser total. Es lo que se transmite desde el Di Stéfano pues, a partir de este momento, el partido dejó de emitirse. De verse. Cualquier información pasó a tener que conseguirse a través de comunicaciones con quienes estaban autorizados a permanecer en el estadio. Pero hay una unanimidad. El Leganés tuvo un buen arranque, unos minutos de intimidación. Pero se terminó viniendo abajo.
Casi en un parpadeo, encajó dos goles. El primero, obra de Mastantuono, quien estaba viviendo algo que si no era una pesadilla, se le parecía mucho. Lo intentaba, pero no le salía absolutamente nada. Trent protagonizó un tiro que rechazó Juan Soriano, dejando el balón muerto en el área pequeá y ahí, apareció para empujar el 3-1. Oliendo la sangre. Sanando su atmósfera. Apenas unos minutos después llegó el 4-1, en propia puerta. Centro lateral de Trent que cabeceó Pulido a su propia portería. Aplaudía Mourinho. Y tenía sus motivos.
Tuercas apretadas
El Madrid estaba llegando lo mismo, que era mucho, pero mejor. Se había pasado de la cantidad a la calidad. A mejorar el índice de letalidad. Y por el camino, se había dejado de sufrir en los repliegues. Mejor toma de decisiones en tres cuartas partes. A menos pérdidas, menos contras. A menos contras, menos sustos. No fue sólo una cuestión de frenar los errores en pases, también de retroceder ligeramente la línea defensiva. En definitiva, apretar tuercas. Para eso está la pretemporada.
Media hora del Castilla
Como anécdotas del partido, Asencio fue sustituido antes de la hora de juego (entró Mario Rivas) y el grueso de los jugadores del primer equipo disputó 66′ (algo menos que frente al Alcorcón, cuando se retiraron a los 70′). Visto de otro modo, hubo casi media hora para un once repleto de canteranos. Esa fórmula dio la victoria hace cuatro días. Hoy, vivió un partido algo descontrolado. De más individualidades que canto coral. Pero atractivo. El Leganés también llegó a la recta final con un once poco habitual, lo que distendió el ambiente. “Pasó a ser un partido de guante blanco”, se resume.
Ganó el Real Madrid. Lo hizo dejando una lectura clara: la intensidad es innegociable, se quiere un equipo muy vertical y hay que corregir los contragolpes. En eso se resume el diagnóstico del Real Madrid de Mourinho, tras su segundo amistoso. Fue mejor que ante el Alcorcón, en líneas generales. Más conocedor de a qué juega; más lo que quiere ser. Dumfries tomó notas en el palco. El mismo día de su reconocimiento médico, acudió al Di Stéfano a ver a sus compañeros. Presenció la segunda victoria de la pretemporada. Un baño… haciendo ciertas aguas.
RESUMEN
Real Madrid: Lunin; Trent, Asencio, Huijsen, Carreras; Valverde, Camavinga; Mastantuono, Güler, Ciria; y Gonzalo.
Leganés: Raúl Fernández; Rubén Peña, Gueye, Miquel, Marvel, Naim; Zico Buurmeester, Diawara, Kechta; Roberto López; y Goethler.
Goles: 1-0 (21′): Valverde. 2-0 (26′): Gonzalo. 2-1 (36′): Naim. 3-1 (58′): Mastantuono. 4-1 (60′): Pulido, en propia puerta.
Incidencias: Estadio Alfredo Di Stéfano. Abierto a la prensa y emitido por Real Madrid TV hasta el descanso.
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