(BUENOS AIRES).- «ya no es imposible», fue la respuesta que Claudio Civiello atribuyó a un integrante de Boca Juniors cuya identidad no precisó, sobre la recuperación de Tomás Aranda. En el club se ilusionan con que el mediapunta llegue a la final de la Copa Sudamericana, el 21 de noviembre, aunque sea para ocupar un lugar en el banco de suplentes.
Al describir esa expectativa, Civiello dijo: «Hay un sueño que está más pensado para la final de la Sudamericana y ese sueño es Tomás Aranda. Voy a decir textual la respuesta que me dieron: «ya no es imposible». Obviamente son muy cautos en Boca por la gravedad de la lesión pero en Boca están viendo que hay una chance y se aferran a esa chance de que Tomás Aranda está cada vez mejor, acompañó a la delegación y está con muchas ganas. El sueño es ese: que en Barranquilla, el 21 de noviembre, aunque sea pueda estar en el banco de suplentes».
Aranda fue operado el 27 de agosto por una fractura de peroné que sufrió durante un entrenamiento. Tiene 19 años, juega como mediapunta y, antes de lesionarse, se había adueñado de la camiseta número 10 de Boca. Durante la rehabilitación no perdió un día de trabajo, respondió bien a cada etapa y mostró progresos en los últimos días.
Los plazos para que un hueso suelde van de ocho a doce semanas. La gravedad de la fractura llevó al principio a pensar que Aranda no volvería a jugar hasta 2027, una posibilidad que todavía sigue abierta. Los avances recientes alentaron la expectativa de un regreso anticipado, aunque no despejaron la cautela en Boca.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena no lo arriesgará si no lo ve bien físicamente. La idea es llevarlo de a poco y evaluar su estado cuando se acerque el partido, sin apurar los tiempos de recuperación. La posibilidad de que esté entre los suplentes en la final es una expectativa, no una presencia confirmada.
Adam Bareiro también ilusiona con su regreso a Boca
Bareiro también podría volver antes de lo previsto, pese a que inicialmente se lo esperaba para 2027. El delantero fue operado con éxito a comienzos de septiembre, después de sufrir una hernia de disco lumbar y un doble desgarro ante Huracán, en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo. Esas lesiones le impidieron volver a sumar minutos. En el primer semestre había sido una pieza importante para Boca.
Aranda y Bareiro apuntan a estar en condiciones para la semifinal de Copa Argentina ante Banfield, prevista para el 14 de noviembre. El cruce será una semana antes de la final continental, que aparece como una posibilidad adicional para Aranda si su evolución y la evaluación física lo permiten.
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