(BUENOS AIRES).- «Ya está trabajando en campo y lo positivo es que nunca sintió dolor», contó Diego Monroig sobre la recuperación de Tomás Aranda. El periodista planteó que el juvenil podría concentrar y quedar a disposición ante Banfield en la semifinal de la Copa Argentina, siempre que mantenga la evolución.
Monroig presentó esa opción como una posibilidad y no como una vuelta confirmada: dependería de que la recuperación continuara en la misma dirección. La semifinal de la Copa Argentina ante Banfield estaba prevista para el 14 de noviembre. En ese escenario, Aranda podría concentrar y quedar disponible, aunque eso no equivaldría a asegurarle minutos de juego. El periodista vinculó esa eventual convocatoria con la intención de que llegara seguro a la final de la Copa Sudamericana de 2026, en Barranquilla.
Monroig resumió los avances y el escenario que veía para la recuperación de Aranda con estas palabras: «Se están adelantando los tiempos. De continuar de esta manera, no sería descabellado que Aranda concentre y esté a disposición frente a Banfield en Copa Argentina para poder estar seguro en la final en Barranquilla. Esto se va a dar si continúa la evolución así. Ya está trabajando en campo y lo positivo es que nunca sintió dolor«.
Tomás Aranda se fracturó el peroné de la pierna derecha en agosto y luego fue intervenido quirúrgicamente. El plazo previsto para su recuperación era de entre tres y seis meses; con esa estimación, la vuelta se proyectaba para enero, durante la pretemporada de 2027. La posibilidad de quedar disponible en noviembre adelantaría el horizonte inicial, pero no establecía una fecha definitiva para su regreso.
Para la final de la Copa Sudamericana, el cálculo era distinto: faltaba un mes para el partido y entonces se cumplirían tres meses exactos desde la lesión. El rival de la definición será Atlético Mineiro. Aun con ese plazo, la evaluación era que resultaba difícil imaginar a Aranda como titular. La opción de concentrar y estar a disposición no significaba que se lo proyectara desde el inicio.
Emiliano Raddi también indicó que la recuperación avanzaba mucho mejor de lo esperado. Los plazos habituales permitían pensar en un regreso antes del cierre de la temporada, ya que el torneo local terminaba después de mediados de diciembre. Tras la clasificación de Boca Juniors a la final, Aranda estuvo en los festejos en el Maracaná y publicó una historia con un emoji de reloj de arena, que daba a entender que su vuelta podía estar cerca.
En Boca Juniors no querían apurarlo para que estuviera disponible dentro de un mes: con 19 años, consideraban que acelerar el regreso podía ser contraproducente. La prioridad del club era que Aranda llegara en las mejores condiciones a los desafíos de 2027. De todos modos, Boca Juniors estaba dispuesto a contar con él si la rehabilitación seguía bien y el jugador se sentía en condiciones.
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