Mientras los flashes de la prensa y los elogios de los hinchas se concentran en las figuras de renombre, la verdadera clave del funcionamiento de River Plate está en los pies de un juvenil de 19 años. Tobías Andrada, por quien la dirigencia desembolsó 6 millones de dólares para adquirir el 70% de su ficha proveniente de Vélez, se transformó en el engranaje táctico imprescindible para el equipo de Leonardo Ponzio.
El desgaste físico del mediocampista es la base del esquema del entrenador. Con un promedio de 10,28 kilómetros recorridos por partido, Andrada realiza el trabajo sucio en la mitad de la cancha al registrar seis recuperaciones de pelota por encuentro y sostener una efectividad del 83% en sus pases. Ese despliegue constante sobre el sector derecho le permite a Gonzalo Montiel proyectarse con libertad en ataque y le brinda cobertura al volante central para no quedar desprotegido.
Su lectura de juego para hacer los relevos y ocupar espacios vacíos es la razón principal por la que los atacantes pueden soltarse con tranquilidad en la generación de juego. En la dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que, dentro de la gran erogación del último libro de pases, la apuesta por el juvenil es la que ofrece el mayor retorno futbolístico en relación con su costo. Ademas, su gran nivel provocó que sea seguido de cerca por Lionel Scaloni para la Selección Argentina.
Los números de Tobías Andrada en Vélez
A pesar de su corta edad, el volante no es ningun novato, es que previo al pasar al Millonario, disputó un total de 36 partidos en Primera División con la camiseta de Velez Sarsfield, donde no solo jugó el torneo local, sino que también dijo presente en la Copa Libertadores. Con la V azulada, y el número 50 en la espalda, el cual también usa en River, marcó tres tantos y asistió en una ocasión.

