La camiseta que demoró 68 años en salir a luz, cuestionada por las autoridades del aún incipiente fútbol argentino luego de una aprobación en reunión de socios de Racing, recobra forma más de medio siglo después de aquel estreno. Antes de este domingo, cuando el equipo luzca esta tercera equipación con bastones negros y amarillos, el Cilindro ya había sido escenario de ese modelo en el inicio del Metropolitano 1972, que al cabo mostraría a la formación de Víctor Rodríguez en una campaña destacada hasta el final de ese torneo.
Racing debutó ante Huracán y puso en cancha a tres futbolistas que permanecían de El Equipo de José con el agregado de dos presentaciones: la de Ubaldo Fillol, incorporado desde Quilmes, y la de Daniel Onega, cedido a préstamo por River. La Academia ganó 3-2 con dos goles de Juan Carlos Cárdenas y uno de Osvaldo Lamelza en un 11 con el Pato; Enrique Wolf, Osvaldo Batocletti, Nelson Chabay, Rubén Díaz; Carlos Della Savia, Carlos Squeo, Onega; Lamelza, el Chango y José Sánchez.
Onega, exquisito volante que fue clave en ese campeonato -con estirpe del clásico 10, replicaba el talento excepcional del recordado Ermindo, su hermano mayor figura de Argentina en el Mundial de Inglaterra 1966-, guarda en su memoria el afecto por el Club y la sorpresa de la camiseta: «Tuve la suerte de haber jugado en ese hermoso club en 1972. Mi debut fue con Huracán, en febrero, un partido que ganamos 3-2. Mi sorpresa fue al llegar al vestuario, cuando vi que la camiseta era negra y amarilla a bastones, como la de Peñarol. Acostumbrado a ver la celeste y blanca, les pregunté a algunos dirigentes y al utilero por qué íbamos a usar ese modelo. Y me respondieron que era una camiseta del inicio del club, de la época de su fundación. Me quedo esa imagen del equipo formado de negro y amarillo, uno de los lindos recuerdos de ese muy buen año que pasé en Racing», le comenta a la web.
Enrique Wolf, canterano de prestigio internacional, agrega su punto de vista: «Había que cambiar de camiseta y la usamos. Huracán jugaba con la blanca tradicional y eso podía confundir con la habitual nuestra, en celeste y blanco. Había que jugar con otros colores y nos pusimos esa camiseta negra y amarilla. Seguramente jamás habríamos usado una roja, jaaa. En mi caso particular no me generó nada especial. Lo más importante y hermoso era jugar para Racing y yo lo quería hacer de cualquier manera».
Los colores llegan con cambio este domingo de siglo 21; lo que no se modifica es una pasión sin tiempo de vencimiento.

