Dolida por la derrota final, pero con la cabeza bien alta por haber hecho historia para su país. Así se marchó Elina Svitolina (Odesa, 32 años) de Shenzhen (China), donde la ucraniana lideró a su país hasta su primera final de Billie Jean King Cup. La ganadora de 20 títulos WTA y número siete del ranking mundial no pudo vencer a Linda Noskova, y Chequia amarró el título de campeonas del mundo que tanto perseguía Ucrania, que en las dos ediciones pasadas se quedó en semifinales. Otro tiro al palo para el equipo liderado por Svitolina, ídolo absoluto en su país y una de las voces más contundentes a la hora de denunciar las agresiones rusas a su nación. Durante su entrevista con AS en el Shenzhen Bay Sports Center, Elina se abre con cada tema que sale a colación, como el de la situación que vive su país o el de la inminente retirada de su marido, Gael Monfils.
¿Qué habría supuesto un título para su país?
Para empezar, creo que ya estamos muy felices por haber llegado a la final. Por supuesto, habría sido un sueño para nosotras y para Ucrania. Espero, de verdad, que algún día podamos levantar este trofeo para el pueblo ucraniano. Significaría muchísimo para la historia del tenis. Tenemos muchas jugadoras y jugadores increíbles. Creo que, en un momento tan difícil como el actual, con la guerra en curso y los ataques diarios contra distintas ciudades, este tipo de victorias, cualquier victoria en el deporte, es simplemente increíble. Une a la gente y les da un pequeño respiro de los ataques diarios y de la guerra.
Pese a la derrota, ha vivido una semana bonita en Shenzhen.
Sí, ya había jugado aquí un par de veces. Disfruto mucho en esta ciudad, la verdad. Me encanta lo que transmite. Me gusta pasear, descubrir sitios nuevos; he disfrutado del escenario que he tenido aquí. Estuve aquí ya hace un tiempo para las Finals por primera vez; es ya la segunda vez en la que quedo segunda (en las WTA Finals de 2019 perdió contra Ashleigh Barty en el duelo por el título)… Ojalá algún día en Shenzhen pueda ser campeona, la verdad. No ha sido un día fácil para nosotras, pero estoy muy orgullosa del equipo y de todo el esfuerzo que hemos hecho este año. Hemos dado un paso más hacia ser campeonas aquí, pero este año no ha podido ser. Estamos muy motivadas para volver el año que viene y hacerlo mejor.
¿Qué significa para usted, y qué tiene de especial, jugar por Ucrania?
Es un honor enorme para mí. Siempre se me pone la piel de gallina cada vez que salto a la pista, juego por mi equipo y por mi país. Ya sean los Juegos Olímpicos o los partidos de la Billie Jean King Cup, siento presión, pero al mismo tiempo creo que eso me impulsa y me motiva para jugar lo mejor posible.
“Los éxitos en el deporte unen a la gente y les da un pequeño respiro”
Compatriotas
Cuando ha salido a pista y escucha el himno nacional, ¿qué se le pasa por la cabeza en ese momento?
Creo que simplemente estoy muy orgullosa de mi país, de la lucha que estamos llevando a cabo en unos momentos muy difíciles durante la guerra. Para mí, representar a mi país en una pista de tenis es algo muy importante. Y trato de aprovechar esta oportunidad para llevar un poquito de felicidad a mi gente, a los aficionados que nos están viendo y que nos apoyan con nuestras victorias.
¿Se siente una figura relevante en su país por la manera en la que alza la voz siempre que puede?
Sí, por supuesto. Siento que es una plataforma para mí. Soy tenista y, como deportista en Ucrania, es importante utilizar mi plataforma. Es fundamental alzar la voz y hacer todo lo posible por los niños de Ucrania, a través de mi fundación, de las diferentes iniciativas que tengo y en las que participo en Ucrania. Así que ese es mi principal objetivo y mi principal motivación para hacer cualquier cosa.
Está siendo un año especial para usted porque, además de sus buenos resultados, es el de la retirada de Gael.
Sí, definitivamente. Hemos compartido muchos recuerdos maravillosos a lo largo de su gira de despedida, con todos los Grand Slams y los torneos. Por supuesto, ha sido muy emocionante para los dos y, especialmente para él, decir adiós a todos los aficionados y a todas las personas que le han apoyado durante el año. Así que sí, es un año especial para nosotros. Y sí, estoy deseando ver qué le depara el futuro y simplemente estar a su lado, apoyándole. Así que sí, ha sido definitivamente un año realmente especial dentro y fuera de la pista.
Él ha dicho que trabajará para una empresa; usted también tiene interés en el mundo de los negocios…
Sí, va a ser diferente, diría yo, porque los dos nos conocimos a través del tenis y ahora estamos tomando caminos diferentes. Pero el tenis no es el fin del mundo cuando se acaba, y para él tampoco. Quiero decir, está muy acostumbrado a estar involucrado en diferentes cosas. Juega al golf, está muy involucrado en eso, trabaja en finanzas y en todo tipo de cosas. Así que tiene mucha variedad en su vida, y eso es fantástico. Creo que para mí también es una motivación para pensar realmente qué voy a hacer después del tenis. Estoy muy feliz de tenerle a mi lado y contar con su apoyo, y él tiene el mío. Así que sí, es fantástico poder ver todo esto, y él está muy ilusionado con su nuevo capítulo. Es increíble.
“En la pista, el espíritu de lucha; fuera, la ayuda a los niños de Ucrania”
Legado soñado
Cuando usted se acerque a ese momento del adiós, ¿qué legado le gustaría dejar?
Creo que, en la pista, diría que sería el espíritu de lucha, que siempre he luchado hasta el final y siempre he mostrado mi mejor actitud y mi mejor espíritu de lucha, no solo por conseguir victorias para mí, sino también por mi país en estos momentos difíciles. Y fuera de la pista, diría que la ayuda y el devolverle algo a los niños de Ucrania, a la nueva generación. Todas las cosas que hago, las clases magistrales, los torneos para los niños y todos los programas diferentes que tengo a través de la fundación, me inspiran a darles la oportunidad de seguir soñando y de hacer realidad sus sueños. Porque recuerdo que cuando era pequeña, creciendo en Ucrania, no fue un camino fácil, pero, de alguna manera, tuve personas que me ayudaron. Así que ahora mismo, en los momentos difíciles que está atravesando Ucrania, quiero darles la oportunidad de desarrollar realmente sus sueños e ir a por ellos.
En marzo, World Tennis votó para seguir manteniendo el veto a rusos y bielorrusos. ¿Le hace eso estar orgullosa de su deporte?
Sí, definitivamente lo estoy. Pero ahora han pasado más de cuatro años y medio, casi cinco en febrero, desde que comenzó la guerra, y sigue siendo muy difícil para mí jugar en el circuito a nivel mental y con todo lo que ocurre, con las redes sociales y las cosas que están pasando. Es mucha presión. Por eso quiero hacer diferentes cosas por mi país y, para mí, es una motivación extra para jugar bien, devolver todo lo que pueda y hacer todo lo posible con la plataforma que tengo.
¿Está en un punto en el que le importa más la huella que deja que ganar más o menos títulos?
Sí. Ahora mismo creo que la perspectiva ha cambiado, no solo por la guerra en Ucrania, sino también por mi hija. Definitivamente, después de mi regreso, eso me cambió de muchas, muchas maneras. Tengo una perspectiva diferente sobre el tenis y sobre mi carrera en general. Ahora siento que soy más precisa con mi tiempo, tengo más claro lo que quiero y tengo una imagen clara de dónde puedo ser útil y dónde no. Por eso intento separar mi tiempo cuando estoy jugando torneos, cuando estoy preparando las cosas, cuando hago todas mis rutinas, porque obviamente el tenis requiere mucho viaje y mucho trabajo. Pero también está mi tiempo con mi hija, el tiempo con mi familia y el tiempo en Ucrania, donde vuelvo bastante a menudo para jugar con los niños, compartir mi experiencia con ellos, hablar con ellos, inaugurar una nueva pista de tenis o lo que sea. Así que intento separar mi tiempo y ser útil todo lo que pueda.
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