No es Freddy Mercury. O sí, a pequeña escala. A tamaño de Pola de Laviana, donde es natural su nuevo ídolo, que va camino de ser hijo predilecto. Entre sus paisanos, Benjamín Noval (17 años) camina como una estrella del rock. Le paran personas de cualquier edad, las señoras le estrujan el moflete como si de su propio nieto se tratase, y los niños salen a toda prisa del colegio para pedirle autógrafos. Algunos ni siquiera llevan libreta a mano y le piden que les firme en la pierna con rotulador permanente. Da igual. El recuerdo será para siempre. Porque no todos los días uno cuenta con el privilegio de charlar unos minutos con un doble campeón del mundo júnior, algo casi único que en un mismo Mundial de ciclismo solo Remco Evenepoel consiguió antes que él. AS sí tuvo la fortuna de compartir unos minutos con él en su pueblo, rodeado de su gente y familia, donde además de sus dos relucientes medallas de oro mostró el maillot arcoíris que estrenará el próximo fin de semana en los Europeos de Eslovenia. Él es Benja Noval. Apunten su nombre. Va para estrella.
-Vuelta a casa y a la rutina después de los Mundiales. ¿Le ha dado tiempo a asimilar su éxito durante los últimos días?
-Sí, estos días con más tranquilidad lo vas asimilando, pero también vas pensando un poco en el Europeo que viene ahora. Después sí tocará descansar y disfrutar lo máximo.
-De todos los mensajes de felicitación que ha recibido, ¿cuáles son los que más ilusión le han hecho?
-Sobre todo, los de la familia y los de algún ciclista importante como pueden ser Alberto (Contador). También gente del Ineos que me ha felicitado.
-Durante ese tramo final del Mundial en el que iba en cabeza, ¿Qué pensaba? ¿Qué sintió al cruzar la meta?
-Solo pensaba que era una carrera más e intentar ganar como siempre. Sí es verdad que cuando llegas a meta ves que has ganado un Mundial, es algo diferente, no solo como lo vea tú sino también el resto de personas.
-En meta celebró con el gesto del ‘pistolero’, como hacía Contador, su referente. ¿Fue algo que tenía pensado o le salió natural?
-No estaba para nada pensado. En el momento me salió y creo que mal del todo no quedó (sonríe).
-El doblete de categoría júnior en un Mundial solo lo había conseguido un tal Remco Evenepoel antes que usted. ¿Impresiona?
-Más que impresionar es algo que hace ilusión, ser uno de los pocos que hizo un doblete en categoría junior. Como dije, a asimilarlo lo mejor posible y disfrutarlo.
-Quienes le conocen bien hablan de usted como una persona muy tranquila, tanto para las cosas buenas como para encajar las malas. ¿Es su mayor virtud?
-Sí, soy una persona bastante tranquila y humilde. Intento afrontar todo de la mejor manera, incluso las cosas malas. Lo bueno ya de por sí suele encajarse bastante bien siempre.
-De pequeño compaginó la bicicleta con el fútbol y le salió bien su decisión. ¿Qué otras aficiones tiene?
-La bici te deja poco tiempo para dedicarme a las aficiones que más me gustan. Cuando descanso intento pasear mucho por el monte y pasar tiempo con los animales. Intento desconectar de todo lo externo al ciclismo.
-El año que viene dará el salto a profesionales siendo ahora júnior de segundo año. ¿Es un punto de inflexión para su confianza estos éxitos en el Mundial?
-Más que confianza te da un poco de tranquilidad, de que necesitas trabajar bien y que siempre lo puedes lograr. Si conseguí esto, aunque es cierto que en profesionales hay gente con mucha más categoría que yo, con tiempo creo que se puede conseguir. Con tranquilidad y poco a poco.
-Su salto llegará en 2027 en el equipo Ineos. ¿Qué espera de este nuevo comienzo y qué carreras le gustaría correr el año que viene?
-Eso no lo pienso para nada. Por supuesto, las carreras importantes y de aquí en España me gustaría correrlas. Tenemos que ir con tranquilidad, ver cómo comienza el año y mi adaptación al kilometraje, ver mi estado de forma y a partir de ahí ver qué carreras hago y cómo afrontarlas.
-Siendo campeón mundial júnior en fondo y contrarreloj, además de su talento multidisciplinar para el ciclocross y mountain bike, ¿En qué cree que debe mejorar todavía?
-Creo que debo mejorar en todo. Ahora en el ciclismo no te puedes descuidar nada porque por un pequeño fallo o problema ya pierdes tiempo. Sobre todo, mejorar mi estado físico.
-Si tuviera que crear al corredor perfecto, ¿Cómo sería?
-Creo que ahora mismo Pogacar está arrasando y sería el corredor perfecto. Pero para el corredor perfecto habría que juntar a tres que hicieran las cosas bien y ese sería el ciclista perfecto. Nunca eres perfecto, porque siempre hay alguien que hace algo mejor que tú.
-¿Qué deseo tiene para la siguiente temporada?
-Acostumbrarme a todo lo antes posible y ser lo más combativo que pueda en las carreras.
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