Con el tiempo los aficionados se van olvidando de jugadores míticos, pero Sergei Bebesko (58), un jugador ucraniano formado en la extinta Unión Soviética, muy ligado a España, mantiene viva su leyenda: era el central titular de la URSS que ganó el Mundial junior en 1989, donde a su derecha tenía a Talant Dujsjhebav. Tres años después, en el Palau Olimpic de Granollers ganó la medalla de oro olímpica con la CEI, con Talant y Kisselev, los tres actualmente con pasaporte español. Este martes se enfrenta con el Buzau rumano al Granollers en la Liga Europea (20:45 Esport3).
“Mi mujer y yo nos establecimos en Ciudad Real, a 300 metros del Quijote Arena, y después de más de veinte años de residencia decidí solicitar la nacionalidad, no como jugador para beneficiarme, que ya no lo era en 2021, sino como un ciudadano más. Pude haberme hecho francés, pero es en España donde nos establecimos”, comenta por teléfono en puertas a irse a entrenar con sus jugadores en Granollers.
“Creo que los españoles son favoritos, y tras su buen partido ante el Flensburg estarán cargados de moral. Nosotros hicimos el año pasado un equipo para mantenernos, y acabamos segundos, por eso estamos en la Liga Europea, pero es complicada esta competición, con tantos veteranos, porque no es lo mismo jugar dos o tres partidos a la semana con 25 que con 35 años”, reflexiona Sergei, y pide información del estado de Urdangarin “que no termino el partido en Alemania”. Destaca la calidad del plantel vallesano “la velocidad con que hace las transiciones y la buena preparación de su técnico (Antonio Rama)”
Dice que él no les ha contado nada a sus jugadores “pero ellos están al cabo de la calle” sobre que van a jugar dónde ganó el oro olímpico “aunque hay muchos de Europa del Este, más serios y menos dicharacheros que los españoles, seguro que lo han hablado”.
Sobre su carrera deportiva recuerda que tras los Juegos Olímpicos él se quedó en España: “Me fichó el Cuenca, por tres años, pero sólo estuve el primero, Los jugadores entrenábamos y vivíamos en Madrid, y aunque ganamos al Barcelona de Valero Rivera, de Lorenzo Rico, de Vujovic, algo histórico en Cuenca, al año siguiente querían que viviésemos en la ciudad, y se estropeó el proyecto”.
De esa manera el Ciudad Real se lo pudo llevar donde estuvo hasta 2000: “En la última temporada me rompí el tendón de Aquiles y tuve muchos problemas, asi que estuve de ayudante de Vujovic”. No cree que el balcánico tuviese mucho que ver en su salida del club manchego: “Llegó Revilla al club y empezó a tocarlo todo. Y entre eso y algún roce con Vujovic, pues salí”.
Francia y retirada a los 38 años “en una época que los que veníamos de la URSS entrenábamos mucho”, y un sinfín de anécdotas “en el Lábaro de Toledo, que conseguido el ascenso el presidente llega y dice que quiere apostar por la cantera”, o cuando fue al Huesca “para salvarlo del descenso” y se quedó un año.
Dice que el balonmano ha cambiado mucho, que ahora los centrales no son como los de su época “cuando lo importante era que mejorasen a los laterales y asistiesen a los pivotes”. “Ahora tiene buen lanzamiento, corren mucho, y sobre todo dominan el uno contra uno”, comenta, y sigue con la rapidez del deporte: “Antes jugábamos lesionados, pero hoy es imposible; si tienes un dolor y no puedes correr, te quedas en la grada”.
-¿Jugaría en el balonmano actual?
-Yo no tenía buen lanzamiento, pero hacia rendir a mis compañeros, especialmente a los pivotes. Talan Dujshebaev, que corría, lanzaba, hacía jugar al equipo, y yo, sé que podríamos seguir en la élite, pero no sé en qué equipo tendríamos sitio·”.
Que con ocho temporadas en la Asobal esté en el puesto 55 de los máximos goleadores, 1.093, y el mejor en porcentaje por partido (6,43), para él tiene una explicación: “Marcaba tres o cuatro goles por partido, míos; los otros eran de penalti, porque en el Ciudad Real tiraba más de ochenta por ciento de los siete metros”.
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Ha vuelto muchas veces a Granollers, al Palacio donde se colgó la medalla de oro, “pero sólo he vuelto a ganar en una ocasión, en una eliminatoria a doble partido de la EHF, creo que en 2013, cuando entrenaba al Dinamo de Minsk”, recuerda, como avisando de que este martes puede ser la segunda.
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