Leandro Paredes no pudo completar el miércoles el partido entre Boca y Vélez en Córdoba por los octavos de final de la Copa Argentina y quedó comprometido para el encuentro del martes venidero ante San Pablo en la Bombonera por los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
A los 42 minutos del segundo tiempo, el volante que jugó con una evidente disminución física (su despliegue fue menor y no ejecutó ninguno de los corners), debió dejar el campo de juego con una fuerte distensión en la cara posterior del muslo izquierdo. Al llegar al banco, le colocaron una voluminosa bolsa de hielo con venda sobre la zona afectada y tras la definición por tiros desde el punto penal que clasificó a Boca para la siguiente instancia por 4 a 3, Paredes se retiró del campo rengueando y con visibles muestras de dolor.
La lesión vuelve a encender los temores del cuerpo técnico que lidera Rodolfo Arrubarrena, ya que se trata de la misma zona afectada que le impidió jugar los partidos anteriores de Boca ante Recoleta por la Copa Sudamericana y Racing y lo hizo entrar en el segundo tiempo con Lanús por el torneo Clausura. El entrenador ya había resuelto darle descanso a Paredes para el partido del sábado en Mendoza ante Gimnasia y Esgrima de esa provincia. Pero ahora, incluso está en duda que pueda llegar al martes.
Con la agenda recargada por la participación en tres competencias simultáneas (Torneo Clausura, Copa Sudamericana y Copa Argentina), Boca afronta un nuevo tramo de la maratón futbolística que arrancó luego de la Copa del Mundo. De hecho entre el sábado 5 y el domingo 27 de septiembre tiene programados seis partidos más: Gimnasia de Mendoza (visitante), San Pablo (local), Central Córdoba (local), San Pablo (visitante), San Lorenzo (local) y Racing por cuartos de final de la Copa Argentina. Aunque todavía no se lo anunció de manera oficial, el partido con la Academia iría el domingo 27 en Córdoba.
“Lo de Leandro fue un aviso. Lea es inteligente, hizo señas y lo sacamos. Tuvo un golpe en el pie; fue para arriba y para abajo durante todo el partido y obviamente se siente. Lleva muchísimos partidos encima”, dijo Arruabarrena tras el partido, reconociendo el desgaste de Paredes que no tuvo descanso luego del Mundial.
La idea es que aunque no llegue a pleno en su condición física, Paredes pueda estar ante San Pablo. Lo ideal sería pararlo un par de semanas y recuperarlo, pero el cuerpo técnico y médico xeneize sabe que eso es imposible. El calendario está lleno de partidos, Boca va por todo en los tres torneos y Paredes como máximo referente del plantel, no quiere quedarse afuera de nada. Aun a riesgo de seguir jugando entre algodones.

