El Buenos Aires Lawn Tennis Club de Palermo se prepara para recibir la segunda edición de un torneo diferente: el Road to Australia 2026, que se disputará del 16 al 20 de diciembre próximos y ya tiene a los primeros siete tenistas confirmados en una lista que será de lujo.
Ya hay tres argentinos anunciados entre las figuras que animarán un certamen de aroma distinto: se jugará en una cancha de cemento montada en el estadio principal, lo que tendrá un condimento especial por la posibilidad de presenciar tenis del primer nivel internacional en vivo sobre superficie rápida en un país de fuerte tradición de polvo de ladrillo.
Juan Manuel Cerúndolo (53° del ranking ATP) y Román Burruchaga (56°) ya se alistan para jugar el cuadro masculino, mientras que la tercera figura del país confirmada es Julia Riera, actual 142ª del escalafón WTA y campeona de la edición anterior, en cuya final derrotó a su compatriota Jazmín Ortenzi.
Además de las tres raquetas nacionales, ya está constatado que habrá al menos otras cuatro estrellas del tenis sudamericano: el ítalo-argentino Luciano Darderi (20°), el chileno Alejandro Tabilo (32°), el paraguayo Daniel Vallejo (58°) y el peruano Ignacio Buse (35°). Los dos últimos vienen de protagonizar un partido histórico en la serie de la Copa Davis que enfrentó a sus dos países en Lima. Entre los espacios todavía sin designar, según trascendió, se espera que haya confirmaciones en los próximos días con nombres incluso de los más encumbrados en el presente del tenis argentino.
El torneo nació el año pasado y se mantiene como la escala previa ideal rumbo a la gira oceánica del circuito, cuyo foco principal será el Abierto de Australia 2027, el primer Grand Slam de la temporada. Se trata de un acontecimiento revolucionario en la Argentina ya desde la visual: el Court Central del mítico estadio principal, cuya cancha lleva el nombre de Guillermo Vilas, volverá a abandonar de forma transitoria el color naranja del ladrillo que suele ofrecer en el Argentina Open para corporizar un celeste típico de las canchas duras del tour.
Hasta en el más mínimo detalle este torneo resulta la mejor opción de preparación rumbo a Australia: la velocidad de la superficie es similar a la de las canchas del Melbourne Park, el recinto del Australian Open, y hasta se juega con las mismas pelotas del primer Grand Slam.
A diferencia de la versión del año pasado, esta segunda edición modificará el formato de competencia: serán dos cuadros de eliminación directa, acorde a los torneos del circuito, y ya no estará el Round Robin que aseguraba al menos dos partidos para cada jugador. En la llave masculina habrá 12 tenistas, de los cuales los cuatro con mejor ranking ATP comenzarán su participación desde los cuartos de final, mientras que los ocho restantes iniciarán desde octavos. En la rama femenina, en cambio, habrá cuatro jugadoras que se eliminarán de manera directa desde las semifinales.
“El desafío con el Road to Australia siempre fue doble: posicionar al país en el calendario internacional del tenis, con el objetivo de darles rodaje de excelencia a los jugadores, y acercar ese nivel de competencia al público local”, apuntó Emiliano Serrano, Founder & CEO de WeGrow, la agencia que impulsa y organiza el torneo.

