(BUENOS AIRES).- Marcos Rojo firmó la rescisión de su contrato con Racing, que se extendía hasta fines de 2026, y quedó desligado del club. Su llegada a Estudiantes de La Plata está encaminada, pero todavía falta una firma para que se convierta oficialmente en refuerzo.
Tras desvincularse, Rojo se presentó en el estadio UNO para reunirse con Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, y avanzar en el cierre de la operación. El entendimiento entre el defensor y el club ya estaba consumado, aunque la incorporación todavía no podía oficializarse. De concretarse, será el tercer ciclo de Rojo en la institución que lo vio nacer. La estadía prevista se extendería, como mínimo, hasta diciembre de 2027.
El acuerdo económico contemplaría un resarcimiento de aproximadamente 800 mil dólares para Rojo. La suma compensaría los tres meses de contrato que todavía le quedaban en Racing y que debía cumplir en Avellaneda. Ese monto forma parte de las condiciones previstas para cerrar su salida, luego de que el vínculo original quedara interrumpido antes de su vencimiento.
Estudiantes también pagaría un cargo extra por objetivos, asociado a cada partido que dispute el defensor. El pago variable tendría una condición: el equipo debería ganar el encuentro en el que Rojo participe. Además, el zaguero resignó gran parte de la deuda que Racing mantenía con él, otro aspecto de la negociación que acompañó la rescisión.
La salida se resolvió después de varios días de incertidumbre con la dirigencia de Racing, encabezada por Diego Milito. Rojo presionó para que cambiara la postura inicial del club, que en un primer momento se había mostrado inflexible. Como parte de esa estrategia, se ausentó de varias prácticas consecutivas mientras se discutía la finalización de su contrato.
Rojo estuvo en UNO junto a su representante, Kristian Bereit, para ver el partido de Estudiantes frente a Gimnasia de Mendoza, por la fecha 11 del Torneo Clausura. Su presencia en el estadio se produjo mientras avanzaban las gestiones para concretar el regreso al club platense. Si se oficializaba su llegada, el plan era que Marcos Rojo se incorporara este martes a los entrenamientos bajo las órdenes de Alexander Medina. El primer compromiso en la agenda era el del jueves 15 de octubre, para el que el defensor comenzaría a prepararse con el plantel.
La llegada también lo pondría ante un desafío continental cercano: las semifinales de la Copa Libertadores 2026 frente a Flamengo, de Brasil. Esos partidos serían uno de los primeros compromisos deportivos de Marcos Rojo en su posible regreso a Estudiantes. Antes, sin embargo, deberá completarse la firma que falta para formalizar la operación.
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