(BUENOS AIRES).- Leonardo Ponzio deberá rearmar el mediocampo de River Plate tras la derrota ante Boca y resolver quién será el cinco para el partido del jueves. El entrenador interino debe elegir entre darle otra oportunidad a Lucas Silva, que ocupó ese lugar en el Superclásico, o recurrir a una variante distinta. La decisión no es un cambio aislado: el puesto define la fisonomía del equipo y es el principal interrogante del armado.
River visitará a Aldosivi el jueves en Mar del Plata por la última fecha
El problema ya se anticipaba en la previa del Superclásico, pero quedó expuesto por completo en la práctica: la ausencia de Aníbal Moreno, señalado como el cinco titular, dejó a Ponzio ante la necesidad de improvisar. En la Bombonera, Silva tuvo dificultades frente al poderío del mediocampo de Boca y fue reemplazado en el entretiempo. La apuesta del interino no resolvió la falta de una referencia estable en el eje y dejó abierta la búsqueda para la fecha final.
Moreno no pudo jugar ante Boca por molestias lumbares y será evaluado para conocer su evolución. La posibilidad de que vuelva se mantiene, pero difícilmente llegue en óptimas condiciones para ocupar otra vez el puesto en Mar del Plata. Fausto Vera, desgarrado, fue descartado para el encuentro del jueves. La diferencia es que Moreno será evaluado, mientras que la baja de Vera ya está definida.
Tobías Andrada aparece como una alternativa para tomar el mando del medio y ya cumplió esa función al inicio del segundo tiempo contra Boca. Si Leonardo Ponzio lo elige para empezar ante Aldosivi, esa modificación podría permitir que Lautaro Pereyra se sume como volante ofensivo. El esquema ubicaría a Andrada como referencia central y agregaría un jugador más adelantado, en vez de dejar el eje en manos de un único volante de contención.
Silva todavía puede tener una revancha, aunque parece complejo que vuelva a ocupar el mismo rol en el que sufrió ante Boca. La duda para Ponzio es concreta: sostener al juvenil en el puesto de cinco o inclinarse por otra respuesta para el eje. La opción no está descartada, pero el técnico interino deberá definir si la experiencia de la Bombonera alcanza para volver a confiarle esa función o si prefiere modificar el plan.
Mauro Arambarri completa las opciones para cubrir el puesto. El volante está relegado y podría desempeñarse en esa función con mayor aplomo, aunque no ingresó como relevo en el Superclásico. Esa falta de minutos en el partido anterior contrasta con la posibilidad de utilizarlo ahora como una variante para el centro del mediocampo. Ponzio suma así un tercer nombre, con un antecedente inmediato distinto del de Andrada y Silva.
River tenía previsto entrenarse esta mañana en Ezeiza, donde Ponzio empezaría a darle forma a la alineación. El armado también contempla dos cambios obligados por las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel: Giovanni González y Lautaro Rivero se perfilan para reemplazarlos. Tras la derrota ante Boca no hubo nuevos jugadores averiados y, si no aparece ningún imprevisto, el resto del equipo iría en la misma línea que el que jugó el domingo. La previsión es de tres modificaciones en total, dos por suspensión.
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