(BUENOS AIRES).- «Ya parece mucha casualidad», dijo Ángel Correa después de que River Plate sufriera otro gol anulado. El equipo sumó tres partidos consecutivos con tantos invalidados y llega con preocupación por los arbitrajes al Superclásico ante Boca, previsto para el fin de semana del 1 de noviembre.
El episodio más reciente ocurrió ante Racing, sobre el cierre de la primera parte, después de una jugada por izquierda. Thiago Almada remató y Facundo Cambeses rechazó; Lucas Beltrán reanudó el ataque desde la zona del córner y, tras otro disparo despejado por el arquero, Correa marcó lo que habría sido el 2-0. Leandro Rey Hilfer revisó la acción a instancias del VAR y entendió que Gonzalo Montiel, adelantado en el primer remate, había interferido en la visión del arquero. Correa cuestionó el criterio: «Ya parece mucha casualidad: contra nosotros hay que ir siempre al VAR, siempre hay que hacer un gol más. Nosotros tratamos de entender a los árbitros, de ayudarlos para que el juego tenga continuidad. Él me decía que un compañero tapaba al arquero, pero estaba detrás del punto del penal, no lo molestó tanto. La jugada siguió y cobró eso».
En Sarmiento, en Junín, el gol anulado había sido un cabezazo de Montiel tras un centro de Fausto Vera. El VAR revisó una mano previa del mediocampista y Sebastián Zunino consideró antinatural la posición de su brazo antes de invalidar el tanto. Frente a Belgrano, en Córdoba, Francisco Ortega bajó una pelota que le pegó en un brazo en un segundo movimiento y la jugada terminó con Correa anotando lo que habría sido el cuarto gol, con River Plate ya 3-0. Pablo Dóvalo revisó la acción y cobró mano; en ese partido, además, el VAR llamó al árbitro por una infracción de Galván que el juez de campo había desestimado.
Leonardo Ponzio sostuvo que las decisiones recientes obligan a River a convertir más de una vez para asegurar un resultado. «No quiero que me regalen nada, pero tampoco que me quiten. Nos están pasando cosas en las que por ahí hay que hacer dos o tres goles para ratificar un resultado. En el gol de Correa, creo que fue una decisión desde otro lado, no del mismo árbitro. Yo noto y veo que cuando inciden tanto en una opinión, te hacen dudar. Si dan una terna arbitral, creo que es para que comanden un partido, para que realmente se impongan ellos», dijo.
La guardia alta de River antes del Superclásico ante Boca
El reclamo arbitral se suma a una relación tirante entre River Plate y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El club dejó de participar durante un período de las reuniones del Comité Ejecutivo y retomó su presencia en septiembre. En agosto, el presidente Stéfano Di Carlo había cuestionado públicamente los arbitrajes y reclamado que se encontrara un límite de vergüenza.
El Superclásico anterior dejó otro antecedente: en la última jugada del partido del Torneo Apertura, Lautaro Blanco empujó a Lucas Martínez Quarta y Darío Herrera no sancionó falta. Claudio Ubeda reconoció después que fue penal y sostuvo que no haberlo cobrado era otra cosa. En el cruce del segundo semestre de 2025, un contacto de Milton Giménez sobre Paulo Díaz pudo haber motivado una intervención del VAR antes del gol de Exequiel Zeballos que abrió el 2-0.
El próximo partido entre River y Boca será en la Bombonera, el domingo 1 de noviembre. La designación arbitral todavía no estaba confirmada y los candidatos mencionados eran Facundo Tello, Yael Falcón Pérez y Nicolás Ramírez. River no recibe un penal en esa cancha desde 2003.
+ Seguir a El Intransigente en Google

