(BUENOS AIRES).- “La propuesta que hará el Xeneize por el delantero de 23 años rondará los 6 o 7 millones de dólares”. Así lo reveló el periodista Augusto César en ESPN Equipo F, y el dato marca la cancha que eligió Juan Román Riquelme para llevarse a David Romero, el goleador de Tigre por el que Boca abrió negociaciones en las últimas horas.
El pedido lo hizo Rodolfo Arruabarrena, que busca un nueve para lo que resta del mercado de pases y señaló al atacante como la prioridad absoluta. Riquelme ya se lo manifestó personalmente a los directivos del Matador y en las próximas horas formalizará la oferta económica. Si bien el vínculo entre los clubes es muy bueno, la cifra que pretende Boca queda por debajo de los sondeos que ya recibió el futbolista de 23 años.
Tigre le avisó al Xeneize que tiene otras tres propuestas concretas sobre la mesa. El Venezia de Italia envió una oferta cercana a los 8 millones de dólares por el pase de David Romero, mientras que desde Arabia Saudita elevaron la apuesta a 12 millones de la misma moneda. Además, un club español presentó un ofrecimiento informal, aunque todavía no trascendió el monto ni el nombre de la institución.
Riquelme corre de atrás en el aspecto económico, pero confía en que la buena sintonía entre las dirigencias puede inclinar la balanza. La relación entre Boca y Tigre es de larga data y los diálogos son fluidos, un factor que la cúpula xeneize considera decisivo para contrarrestar las ofertas más abultadas de los competidores internacionales.
La ficha que puede destrabar la negociación
Jabes Saralegui, volante de Boca cedido a préstamo en Tigre desde 2025, puede ser la llave para cerrar la operación por David Romero. Según contó el periodista Martín Costa en Radio Splendid, la dirigencia analiza incluirlo en la negociación para que el Matador se quede con un porcentaje de su ficha.
El joven futbolista demostró un gran nivel en Victoria y ya es del agrado del cuerpo técnico de Tigre. Para Boca, la movida es viable: dejaría ir a un jugador que hoy no está en los planes de Arruabarrena y, al mismo tiempo, reduciría el costo final de la transferencia del goleador.
Riquelme apuesta a esa combinación de efectivo más un porcentaje del pase de Saralegui para superar los obstáculos económicos. La próxima carta está en manos del presidente xeneize, que ya comunicó su intención y ahora debe transformar el interés en una propuesta formal que convenza al club de Victoria.

