(BUENOS AIRES).- «Hay tres jugadores que van a reaparecer en enero en Boca: Aranda, Bareiro y Marchesín», dijo Diego Monroig. Adam Bareiro tiene previsto volver a jugar en Boca en enero de 2027, después de integrar el grupo de lesionados del plantel. Su regreso aparece dentro de la planificación del equipo para ese año.
Monroig completó su explicación sobre el plantel: «Hay tres jugadores que van a reaparecer en enero en Boca: Aranda, Bareiro y Marchesín. El Vasco recuperó a todo su plantel, salvo estos casos que hay que mirar para 2027″. El entrenador al que aludió es Rodolfo Arruabarrena. Los otros dos futbolistas mencionados son Exequiel Zeballos Aranda y Agustín Marchesín.
El pase de Adam Bareiro se había acordado el 19 de febrero de 2026, cuando Fortaleza redujo sus pretensiones y Boca mejoró la oferta inicial hasta llegar a un entendimiento por tres millones y medio de dólares. La operación se cerró a 48 horas del vencimiento del plazo para utilizar el cupo habilitado por la lesión de Rodrigo Battaglia.
En ese momento, River tenía el 50% de los derechos del delantero. Bareiro tenía apalabrado un contrato por tres temporadas, con una opción para extenderlo por un año más. Iba a ser el tercer refuerzo de Boca de aquel mercado, después de sus pasos por San Lorenzo y River.
Juan Román Riquelme había elogiado a Bareiro en 2024, cuando el delantero marcaba goles con San Lorenzo. «Me parece que compite todo el tiempo. Compite, compite y compite. El fútbol para mí también es eso. El que juega mal, si compite, pasa a ser bueno. El que es bueno y compite pasa a ser muy bueno. El que es muy bueno y compite es Messi», dijo el presidente de Boca.
La negociación por Galarza
En paralelo, Martín Arévalo describió la negociación de Boca por el volante Matías Galarza y la posibilidad de pedir una prórroga mientras avanzaban las gestiones: «Boca iba a intentar cerrar un refuerzo, un volante. Boca tiene la posibilidad de pedir una prórroga si está negociando por un futbolista. Está negociando desde el sábado por Matías Galarza», dijo.
Arévalo atribuyó el impulso de la operación a Riquelme y señaló que Arruabarrena había planteado otros nombres: «Es un jugador que quiere Riquelme, un deseo de Riquelme, casi una obsesión. El Vasco Arruabarrena dio otros nombres, no estaba el de Galarza, viene por el lado de la dirigencia. Boca se acercó a Talleres de Córdoba, están charlando los representantes con Andrés Fassi para destrabar la situación». Sobre las condiciones, agregó: «Galarza ya hizo fuerza por jugar en Boca en 2024 y lo está haciendo otra vez. Talleres pretendía 6 millones de dólares, para hacer la operación todas las partes deben estar conformes. No es el jugador que quería Arruabarrena, pero le viene bien como una variante ante tantas lesiones».
Germán García Grova sumó el antecedente de la promesa de venta y el interés de Sampaoli: «Galarza tenía una promesa de venta para el mercado de junio. Sampaoli lo quería llevar en su momento. Lo convenció de quedarse. Pero tiene una promesa de venta. Ya lo quiso Riquelme, lo conocen, hablaron». La reaparición de Bareiro en Boca, en cambio, está prevista para enero de 2027.
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