(BUENOS AIRES).- «Ya aprendió, esperemos que no lo vuelva a repetir», dijo Juan Román Riquelme sobre la polémica extrafutbolística de Leonel Flores en Boca. El presidente sostuvo que el juvenil entendió que el salto a Primera también exige asumir una exposición mayor, después de un episodio que tuvo repercusión en las redes sociales.
Riquelme contextualizó la polémica con el cambio acelerado que atraviesan los juveniles cuando pasan de Reserva al plantel profesional. «Está viviendo un momento increíble. Todo se le dio muy rápido, como pasó con Aranda. En dos o tres meses les cambió todo. Pasaron de estar en Reserva a mirar a Messi en el mismo vestuario», explicó. Para el presidente, el paso no consiste únicamente en responder a las exigencias deportivas: también obliga a entender que la vida del jugador queda expuesta a otra escala.
El dirigente marcó un límite sobre las conductas que los futbolistas deben dejar atrás al llegar a Primera. «Sí creo que tienen que aprender que lo que hacían estando en Reserva ya no lo pueden hacer estando en Primera porque van a hablar de ellos en todos lados», sostuvo. La advertencia puso el foco en la atención pública que reciben los juveniles y en cómo sus comportamientos fuera de la cancha pueden convertirse en tema de conversación.
Al referirse directamente a Flores, Juan Román Riquelme completó su evaluación del episodio: «Ya aprendió, esperemos que no lo vuelva a repetir. El entrenador le está encima y sus compañeros también», afirmó. El presidente indicó que tanto el técnico como el plantel siguen de cerca al delantero. Para el dirigente, la polémica debe servir como experiencia y no convertirse en una distracción recurrente.
Durante la entrevista también le preguntaron si suele intervenir personalmente cuando un juvenil atraviesa una situación extrafutbolística. «No los reto porque ellos tienen sus padres, les hacen mucho caso a sus representantes. Antes no pasaba eso. Hay de todo, como en la vida. Hay representantes buenos, no muy buenos. Como en todos lados», explicó Riquelme. Con esa respuesta, señaló que no acostumbra a retar a los jóvenes y mencionó la influencia de sus familias y representantes. También marcó una diferencia con épocas anteriores y distinguió entre agentes buenos y otros que no lo son tanto.
Riquelme amplió su reflexión a las decisiones económicas y deportivas que enfrentan los jóvenes. «Es lógico que los chicos quieran ganar plata y ayudar a su familia», señaló. También sostuvo que hoy los futbolistas tienen más posibilidades de marcharse a Europa o a Estados Unidos sin consagrarse antes en el país. Recordó que antes muchos preferían quedarse por el vínculo con su entorno, pero que las oportunidades internacionales modificaron esa realidad.
Sobre el funcionamiento del club, Riquelme dijo que Boca busca ofrecer estabilidad a sus futbolistas y que cumplir con los salarios forma parte de ese objetivo. Sus declaraciones llegaron durante una semana especial, con el Superclásico ante River como principal objetivo del club.
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