(BUENOS AIRES).- «No me parece bien después salir en la televisión a hablar mal de un árbitro», dijo Juan Román Riquelme, presidente de Boca, en la antesala del Superclásico ante River, previsto para el domingo 1 de noviembre. En una entrevista con AZZ, el dirigente defendió el trabajo de los árbitros y cuestionó que los protagonistas los critiquen públicamente después de los partidos.
El duelo se jugará en La Bombonera, por la anteúltima fecha de la fase regular del Torneo Clausura 2026. El cruce reunirá a los dos equipos más populares del país y llegará con una expectativa creciente. Aunque River es el rival inmediato de Boca, Riquelme no presentó sus palabras como un señalamiento exclusivo contra ese club: amplió su crítica a las declaraciones públicas sobre el arbitraje en distintos sectores del fútbol argentino.
Las declaraciones llegaron después de los cuestionamientos de Leonardo Ponzio y Ángel Correa a los jueces. Riquelme describió a los árbitros argentinos como blanco de críticas frecuentes y señaló la dificultad de ejercer esa tarea en el país: «Creo que los árbitros en nuestro país son muy cuestionados. Es difícil ser árbitro en Argentina«, expresó. La frase situó su postura en un debate más amplio que el Superclásico y no en una sola jugada controvertida.
El dirigente sostuvo que las equivocaciones son parte del fútbol y recordó que los jugadores también cometen errores durante los partidos. A la vez, afirmó que los árbitros intentan cumplir su trabajo de la mejor manera posible. En ese marco, marcó una diferencia entre las discusiones en el campo y las críticas posteriores: «Te podés pelear, pero no me parece bien después salir en la televisión a hablar mal de un árbitro«, dijo Riquelme. Su objeción se dirigió a la exposición pública de los reclamos después de los encuentros.
Riquelme también abordó una de las acciones discutidas en el último Superclásico disputado en el Monumental: el posible penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta. Al referirse a la jugada, mencionó la interpretación que pudo haber tenido Claudio Úbeda y señaló que el entrenador de Boca habría considerado que existió una infracción. En la misma intervención, defendió a su equipo y aseguró que había sido superior a River en los dos enfrentamientos entre ambos.
El presidente también hizo referencia al malestar de Estudiantes de La Plata con la AFA y recordó la semifinal que Boca disputó ante el equipo platense. Sobre aquel arbitraje, afirmó: «Para muchos, el árbitro se equivocó y nosotros no dijimos nada cuando supuestamente tenía que beneficiar a Boca». Riquelme usó ese ejemplo para cuestionar la idea de que los jueces favorecen de manera sistemática a determinados equipos y sostuvo que Boca no había protestado ante esa interpretación.
El partido tendrá importancia para ambos equipos en la pelea por sus objetivos deportivos y llegará después de una semana de declaraciones cruzadas. Mientras los planteles se preparan, la intervención de Riquelme sumó a la previa una discusión sobre los arbitrajes y el modo de expresar los reclamos. Su planteo abarcó tanto los cuestionamientos vinculados con River como el antecedente de Boca ante Estudiantes.
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