(BUENOS AIRES).- «Es prácticamente un hecho que en el próximo mercado de pases, le busque una salida a Lucas Martínez Quarta«, afirmó Renzo Pantich. River buscaría transferir al defensor en la próxima ventana y Lucas Martínez Quarta también tendría la intención de irse, aunque su salida todavía no está confirmada.
Pantich completó su planteo con una evaluación del defensor: «Él también buscará ser transferido. El año de Martínez Quarta fue malo y por consiguiente estamos llegando a un fin de ciclo«. La frase relacionó la posibilidad de una salida con el balance deportivo del año. El periodista no mencionó un destino para el futbolista ni confirmó que hubiera una operación cerrada.
El 5 de octubre, Martínez Quarta le comunicó a la dirigencia de River que quería buscar una salida a fin de año. Al día siguiente, todavía no se conocían su postura definitiva ni las propuestas que podían aparecer. La comunicación planteaba una búsqueda de salida para fin de año, no una transferencia inmediata.
Martínez Quarta volvió a River a comienzos de 2025. En 2026 recibió críticas por su rendimiento y quedó en el centro de los cuestionamientos tras la eliminación ante Independiente Santa Fe. Después de esa caída, el club evaluó una salida inmediata, pero lo convenció de quedarse al menos hasta fin de año. Antes de la reanudación del torneo, Leonardo Ponzio mantenía su confianza y no tenía previsto descartarlo solo por su presente.
Las ofertas que recibió desde Medio Oriente no lo convencían. También había recibido propuestas de clubes italianos para salir a préstamo, pero River comunicó que solo aceptaría una venta directa. Esa condición dejaba afuera la posibilidad de concretar la salida bajo la modalidad de cesión.
La búsqueda de un reemplazo
Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña aparecían con mayor continuidad asegurada, mientras que el puesto de Martínez Quarta era el único de la última línea que generaba dudas. La secretaría técnica de River ya había empezado a buscar un defensor central joven que pudiera acoplarse a Otamendi. Francisco Álvarez, de Argentinos Juniors, figuraba entre las opciones preferidas y ya había gestiones por él semanas antes.
El partido contra Belgrano dejó otra novedad para el defensor: recibió su quinta amarilla después del silbatazo final, cuando se acercó al árbitro Pablo Dóvalo y fue a discutirle para que lo amonestara. Antes acumulaba cuatro tarjetas, recibidas ante Rosario Central, Tigre, Vélez e Independiente Rivadavia. Por esa sanción, cumplirá una fecha ante Racing el próximo fin de semana y llegará sin amarillas al Superclásico contra Boca. Ponzio deberá definir si Lautaro Rivero o Tobías Ramírez acompaña a Nicolás Otamendi en la zaga ante Racing.
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