(BUENOS AIRES).- Barcelona sigue cosechando récords en el arranque de LaLiga y esta vez el apellido es Raphinha. El brasileño convirtió un hat-trick ante Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán, llegó a 12 goles en apenas siete jornadas y superó la mejor marca histórica de Lionel Messi en un comienzo de liga con la camiseta azulgrana. Le queda un solo registro por delante, que pertenece a Cristiano Ronaldo.
El partido empezó complicado: Sevilla se puso en ventaja en su estadio, pero el capitán del conjunto catalán apareció para igualar rápidamente el encuentro y después completó su triplete en el segundo tiempo. Los otros dos tantos llegaron con participación de Lamine Yamal, en una conexión ofensiva que volvió a ser decisiva para el equipo dirigido por Hansi Flick. La actuación en el Sánchez-Pizjuán terminó de confirmar el mejor momento del delantero desde su llegada al club.
La marca que Raphinha dejó atrás pertenece a una de las mejores versiones de Messi en España. Durante las primeras siete jornadas de la temporada 2017/18, el argentino había marcado 11 goles, una cifra que durante años quedó asociada a uno de sus arranques más contundentes con la camiseta blaugrana. Hasta ahora, ni siquiera él había conseguido un número semejante en un inicio de campeonato con Barcelona.
A un paso de Cristiano Ronaldo
El registro histórico que todavía no alcanzó es de Cristiano Ronaldo, quien consiguió 13 goles en las primeras siete fechas de LaLiga 2014/15 con Real Madrid. Un gol más le permitiría al brasileño igualar esa marca y quedar en la cima de la estadística. La comparación corresponde exclusivamente a los tantos después de las primeras siete jornadas y no equivale a equiparar las trayectorias completas de los futbolistas.
Los números del portugués delantero hablan por sí solos. Según los registros del torneo, Raphinha acumula 12 tantos y tres asistencias en siete partidos de la actual temporada, y ya es el máximo goleador del certamen. Antes del triplete ante Sevilla, había comenzado el torneo con seis goles y una asistencia, producción que le valió ser elegido mejor jugador de LaLiga durante el mes de agosto.
El salto de rendimiento tiene una explicación táctica. Raphinha, que durante buena parte de su etapa en Barcelona se desempeñó principalmente como extremo, hoy tiene una presencia mucho más cercana al área y aparece como una referencia ofensiva central en el esquema de Flick. Esa modificación le permitió multiplicar su participación en las situaciones de gol, y el propio entrenador alemán destacó públicamente su rendimiento y su conexión con el equipo y la grada.
El presente individual se refleja también en lo colectivo: Barcelona ganó los siete partidos que disputó y llegó al parón internacional con puntaje perfecto en el campeonato. El desafío ahora será sostener ese ritmo. Raphinha deberá viajar con la Selección de Brasil, que afrontará compromisos en Australia, con el desgaste de kilómetros que eso implica. Después vendrá una seguidilla de partidos con el conjunto azulgrana por LaLiga y la Champions League, antes del clásico frente a Real Madrid previsto para octubre, donde tendrá otra chance de ir por el registro que quedó a un solo gol de distancia.

