Los magros resultados y, sobre todo, los pobres rendimientos de River, que por el momento sigue afuera de los ocho equipos que se clasifican a los play offs y que ya no pelea en ningún otro frente en busca de un cupo para la Copa Libertadores del próximo año, motivaron una ola de versiones en torno a la continuidad de Leonardo Ponzio como entrenador. Nominado como interino pero confirmado como técnico, la fortaleza de su posición depende de la perfomance del equipo.
Por eso, tras el empate con Sarmiento, que dejó a River noveno en las posiciones de su zona, el sombre de Ramón Díaz volvió a sonar fuerte en los pasillos del Monumental, para la chance de un cuarto mandato en el club. Sin embargo, el propio DT aclaró que todavía no tuvo ningún contacto con los dirigentes sobre esa posibilidad.
Ante las versiones crecientes, Ramón rompió el silencio y aseguró que aún no existieron contactos formales con la dirigencia de la institución. “Nadie habló conmigo ni con Emiliano”, afirmó el entrenador, por lo que descartó las versiones sobre un acuerdo verbal previo para suceder al interino Ponzio.
Sin embargo, pese a negar comunicaciones oficiales, el ídolo del club dejó en evidencia su inquebrantable deseo de retornar a la institución para cumplir su cuarta etapa en el cargo. En diálogo en el programa “Y ya lo ve, y ya lo ve”, emitido por Love ST, el director técnico dejó en claro que su principal intención es regresar al club donde se formó como futbolista y como entrenador: “Deseché una gran oportunidad en Corinthians esperando una oportunidad en River cuando se dé”.
La situación institucional y deportiva del Millonario acelera los tiempos en torno a la sucesión en el banco de suplentes. Si bien inicialmente la directiva encabezada por Stefano Di Carlo proyectaba tomar una decisión definitiva hacia el cierre del año, la urgencia deportiva podría forzar definiciones anticipadas.
Por el momento, las partes desmienten una asunción de carácter inmediato, pero el rendimiento del equipo en el próximo compromiso frente a Belgrano en Córdoba se perfila como un factor determinante para precipitar los plazos institucionales.

