(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol de Boca Juniors ya tienen en carpeta dos nombres para reforzar la defensa en el próximo mercado de pases. La decisión responde a la necesidad de sumar variantes en la última línea, una zona que la dirigencia considera prioritaria dentro del proyecto deportivo.
El primer puesto que busca cubrir el Xeneize es el de marcador central. La intención es incorporar un futbolista que «aporte seguridad, presencia física y experiencia», después de una temporada en la que el rendimiento defensivo mostró altibajos. El refuerzo apuntaría a competir directamente por un lugar entre los titulares.
Además de la zaga, Boca también analiza el lateral. El club busca alternativas en las bandas y no descarta avanzar por un jugador que pueda «darle soluciones tanto defensivas como ofensivas al equipo». El objetivo es que el plantel gane profundidad en esa posición.
Riquelme y el Consejo de Fútbol comenzaron a estudiar las posibilidades del mercado con la premisa de evitar los errores de ventanas anteriores. La dirigencia decidió no utilizar algunos cupos disponibles en los últimos períodos de transferencias y ahora prepara una serie de movimientos para conformar un equipo más competitivo.
La intención es que Boca no vuelva a quedar corto de alternativas en posiciones sensibles. Los dirigentes no descartan avanzar por incorporaciones específicas para la última línea y ya evalúan nombres que puedan elevar la competencia interna.
Por el momento, los apellidos se mantienen bajo análisis y las negociaciones dependerán de las oportunidades que surjan. Riquelme mantiene la reserva y espera tener certezas concretas sobre las condiciones de cada operación antes de mover fichas.
Los motivos de la búsqueda
La defensa se convirtió en uno de los puntos a revisar dentro del proyecto deportivo. Durante los últimos encuentros, el rendimiento de la última línea generó preocupación y desde el club consideran necesario sumar competencia para elevar el nivel del plantel.
La búsqueda responde a una planificación que apunta al próximo mercado fuerte. Boca no utilizó algunos cupos en ventanas anteriores y ahora apuesta a movimientos puntuales que le den al entrenador un equipo con más variantes en cada puesto.
Con la competencia local y los desafíos internacionales por delante, el Xeneize sabe que deberá tomar decisiones importantes para equilibrar el plantel. La dirigencia entiende que el mercado de pases será clave para el futuro inmediato del club.
Por ahora no hay nombres confirmados ni negociaciones avanzadas. La postura puertas adentro está definida: la defensa es una de las zonas prioritarias a reforzar y Riquelme ya trabaja en las alternativas para darle una nueva cara al equipo. Las primeras definiciones llegarían en la apertura del próximo libro de pases.

